—No te reconocí... —dijo, con la voz quebrada y los ojos fijos en los míos.
Estábamos frente a frente.
Después de tantos meses de oscuridad, de ausencia, de fingir que el otro no existía mientras ardíamos por dentro.
Después de tanto dolor... ahí estaba.
El hombre que me amó con todo lo que tenía y que, por razones que aún no supero, tuve que dejar atrás.
—Hola... —murmuré, intentando esbozar una sonrisa que solo le mentía a mi rostro, porque mi alma se derrumbaba.
—Hola... —respondió él, en un eco tan triste que parecía haberse arrastrado desde el fondo de su pecho.
Dí un paso, y luego otro.
Hasta que estuve frente a él.
Y sin pensarlo, lo abracé.
Mi corazón latía desbocado, con fuerza, con angustia, con alivio y miedo.
Necesitaba ese abrazo como quien necesita oxígeno después de estar bajo el agua demasiado tiempo.
Él me envolvió entre sus brazos con la desesperación de un hombre que había estado a punto de ahogarse.
Besó mi cabeza.
Y por un instante, volví a sentirme en casa.
Volví a ser esa mujer segura, amada, protegida.
Pero ya no éramos los mismos.
Ya no era él.
Ni yo.
Éramos dos pedazos que ya no encajaban.
Me separé de su pecho y forcé otra sonrisa.
Él limpió mis lágrimas con una ternura que me rompió.
Yo hice lo mismo con las suyas.
—¿Cómo estás? —le pregunté, mirándolo directamente a los ojos.
—Estamos... que ya es mucho decir, ¿no? —contestó él, con esa sonrisa triste, rota, fingida.
—Yo igual... supongo —murmuré, sin querer admitir lo mal que estaba.
Nos miramos con una mezcla de amor, dolor y nostalgia.
Era tan evidente que nos seguíamos amando... pero también que no sabíamos qué hacer con ese amor.
—Me alegra verte... En serio, no te reconocí, estás muy delgada...
—Y tú igual... —respondí, tragando saliva—. Lo mío fue la depresión. Pero tú...
Yo sabía lo suyo.
Lo suyo eran las drogas.
El vacío.
La autodestrucción.
El porno ya no era un trabajo para él, era una trampa.
Un abismo. Una anestesia.
Nos sentamos en una banca cercana.
El silencio pesaba como el aire antes de una tormenta.
—¿Cómo te ha ido? —me preguntó, con una voz tan baja que parecía temer la respuesta.
—No sé por dónde empezar... —dije intentando reír, pero no pude.
ESTÁS LEYENDO
Pornstar Love
FanfictionDos estrellas del porno que se encontraron entre la ruina y el deseo. Una historia de dos cuerpos usados por otros... ...que aprendieron a amarse en medio del ruido, el dolor, la fama y la oscuridad. 25-10-21. BY: ITZEL LUGO.
