22

3.3K 179 4
                                        

—Chris... —dije suavemente, colocando mis manos en su rostro, sintiendo el calor de su piel bajo mis dedos temblorosos.

Me daba miedo.

Me daba miedo amar.
Me daba miedo que me amaran.
Me daba miedo confiar.

—Prometo hacerte feliz. —susurró él, mirándome tan fijamente que parecía atravesarme el alma—. Eres eso que necesito. Sé mi novia.

Una sonrisa, tímida pero sincera, se dibujó en mis labios.

Me acerqué y deposité un pequeño beso en los suyos, suave, tembloroso, lleno de incertidumbre.

—Sí. Acepto.

Él me besó dulcemente, como si por fin hubiera encontrado algo por lo que valía la pena detenerse.

—Te haré muy feliz. Lo prometo.

—Pero Chris... quiero que hablemos bien sobre esto..

—Yo también. No aquí —dijo—. En un lugar más privado, tú y yo, sin máscaras..

Asentí, porque también lo necesitaba.

Porque amarlo no era suficiente.
Necesitaba sentirme segura.

[......]

Salimos de ese lugar tomados de la mano, oficialmente como pareja

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Salimos de ese lugar tomados de la mano, oficialmente como pareja.

Por fuera sonreía, pero por dentro todo gritaba.

Tenía mariposas en el estómago y una tormenta en el pecho.

¿Qué estaba haciendo?

Era el inicio de algo grande.
O sería mi ruina.

Pero también era amor.

Y la vida, si no se arriesga por amor,
¿entonces cuándo?

Al llegar a mi departamento, Chris me abrazó por detrás como si no quisiera soltarme nunca.

—Mi hermosa novia. —susurró, besando mi cuello.

Cerró la puerta con una ternura que me desarmó.

Me senté en el sofá y él frente a mí, en silencio, mirándome.

Nos estudiamos en silencio, como si apenas nos estuviéramos conociendo de verdad.
Y era cierto.

—Sé que esto será complicado, Ky. —dijo al fin—. Porque en realidad soy muy celoso..

—Yo también. —respondí con una pequeña risa que escondía una verdad más profunda—. Me gusta que lo mío...

—...sea solo mío. —terminó él.

Nos reímos al unísono, aunque en nuestros ojos todavía flotaba la sombra de lo incierto.

Él tomó mi mano, acariciándola como si fuera frágil. Y lo era.

—Por nuestros trabajos será difícil. —dije bajando la mirada—. Lo sabes..

—Dime tus términos. —dijo él, con una seriedad nueva en su voz. Sin bromas. Sin sarcasmo. Solo verdad.

Inspiré hondo.

—Sé cómo eres, Chris. Mujeriego, deseado, libre... pero si vas a estar conmigo, necesito saber que lo estás de verdad. No a medias..

Él asintió, atento, sin interrumpirme.

—Quiero lealtad. No me importa que tengamos que actuar en escenas con otras personas, pero no quiero mentiras. No quiero traiciones. Solo... sé profesional. Si lo haces, que sea solo por trabajo. No por placer. No por adicción. No por costumbre..

—Lo entiendo. —dijo, besando mi mano con suavidad.

—Y otra cosa. —agregué mirándolo a los ojos—. Ya no quiero filmar contigo. Nuestra intimidad... quiero que sea solo nuestra. Solo tuya y mía. No más cámaras. No más espectadores. Que lo nuestro no se venda..

—Acepto. —dijo sin dudar.

Mis ojos se humedecieron.
Nadie me había tomado tan en serio antes.

Me senté sobre sus piernas y lo besé, con ternura, con miedo, con deseo.

—Haré todo por hacerte feliz. Nunca antes me había interesado una mujer así... —susurró—. Y eso me da miedo también. Pero también me da ganas de cambiar. De ser mejor..

Y fue ahí, entre besos y promesas, que lo supe:

Estábamos empezando algo.
Algo hermoso, sí.
Pero también complejo.

Una relación marcada por el amor real... pero atravesada por sombras que aún no sabíamos cómo enfrentar.

Trabajos difíciles.
Pasados dolorosos.
Expectativas distintas.
Inseguridades que amenazaban con destruirnos antes de construirnos.

Pero estábamos dispuestos.

Y al menos por ahora... eso era suficiente.

Pornstar LoveDonde viven las historias. Descúbrelo ahora