52

1.8K 108 5
                                        

—Te amo... —susurró Chris contra mi espalda mientras me tomaba fuerte por detrás.

Su cuerpo se estremecía sobre el mío, su respiración era agitada, sus manos se aferraban a mi cintura como si yo fuera su única verdad.

Y tal vez lo era.

Amaba que me pusiera en cuatro.
Amaba que me hiciera sentir suya, que me desgarrara el alma y el cuerpo con cada embestida.
Amaba cuando su rudeza se mezclaba con su dulzura.

Con Chris, nunca me sentí como una perra sucia, como tantas veces me hicieron sentir en la industria.

Con él me sentía amada, adorada, respetada incluso cuando me cogía con toda la brutalidad de su deseo.

Dio un último gemido, profundo y rasgado, y salió de mí.

—Dame un beso... —dijo con la voz ronca, acercándose a mis labios.

Lo besé. Con hambre, con ternura, con desesperación.

Y cuando nos separamos, lo miré, agotada y empapada.

—Odio y amo mojar toda la cama... —murmuré entre suspiros.

Chris soltó una carcajada y se puso de pie.

Yo tomé las sábanas empapadas y las llevé a la lavandería, con las piernas aún temblorosas.

Aún podía sentirlo dentro de mí.

—Me daré otro baño para relajarme más —dijo él desde el baño.

Entré detrás de él sin decir nada.

Nos quedamos bajo el chorro de agua caliente, simplemente abrazados, sin hablar.

Sus brazos me rodeaban con una fuerza tan intensa que parecía querer fundirme en él.

—Eres lo más hermoso del mundo —susurró Chris, con la voz cargada de algo más profundo que deseo.

Pasé mis brazos alrededor de su cuello y lo miré, sonriendo.

Yo no necesitaba espejos, me bastaba con cómo me miraba él para sentirme hermosa.

—Tú eres lo más bello —respondí con suavidad.

—No, en serio. Eres todo para mí, Kylie. Todo lo que siempre había soñado. La única que me hace querer ser mejor..

Me lo decía tantas veces... y yo me lo creía.

Pero al mismo tiempo, una sombra helada me recorría el pecho.

Si yo era todo para él... ¿por qué no podía dejar el porno?

Nos besamos bajo la regadera, despacio, como si el mundo se acabara esa noche.

[.....]

Teníamos una reunión con nuestros nuevos amigos.

Era el cumpleaños de una de mis amigas, y lo celebraría al aire libre, en un parque.

—¿Por qué vas tan sencillo? —le pregunté a Chris al verlo ponerse una camiseta blanca y una gorra.

—¿Y tú por qué vas tan producida? —respondió, arqueando una ceja.

Reímos.
Yo siempre quería verme perfecta.
Tal vez era un trauma residual de la industria, tal vez era miedo a no ser suficiente... incluso para él.

[.....]

Ya en la fiesta, Chris se fue con los chicos, yo con las chicas.

Reímos, tomamos cerveza.
Pero yo no podía dejar de mirarlo desde lejos.

Era tan hermoso.
Tan malditamente perfecto.
Tan mío... y tan de nadie.

—Tu hombre es una locura —dijo una de mis amigas, sacándome de mis pensamientos—. Pudiste domarlo, eh...

Reí.

—Es lo que hace el amor...

—¿Y para cuándo la boda y los hijos?

No supe qué responder.

—No sé... espero que pronto...

Nunca habíamos hablado en serio de eso.
Nunca me pidió matrimonio.
Nunca me preguntó si quería tener hijos.

Y sin embargo, lo deseaba con una fuerza desgarradora.

Miré mi mano.
Vacía.

¿POR QUÉ DEMONIOS NO TENÍA UN ANILLO?

—¿Quieres bebés? —preguntó otra, con una sonrisa dulce.

—Sí... —respondí sin dudar.

Una sonrisa se dibujó en mi rostro.

Imaginaba bebés con sus ojos.
Su sonrisa.
Su alma.
Nuestro amor.

—Quiero ser mamá joven. Y mínimo tres —dije, medio en broma.

—Saldrán hermosos. Solo falta que él quiera también...

Y ahí, otra vez, ese escalofrío.
Esa punzada en el pecho.

Todas mis amigas ya eran madres, o estaban por dar a luz.
Yo no.

Yo aún vivía con un hombre que cogía con otras mujeres para ganarse la vida.

Y aunque lo amaba más que a nada, esa realidad me carcomía por dentro.

Caminé hacia él y lo besé.

Sonrió, feliz, con su cerveza en mano, viendo un show de stand-up.

Yo reía también, pero por dentro sentía un nudo.

Lo miraba... y deseaba todo con él.

 y deseaba todo con él

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Un hogar.
Una familia.
Un "para siempre".

Pornstar LoveDonde viven las historias. Descúbrelo ahora