—Gime más fuerte, Kylie... —ordenó el director, con ese tono mecánico que usaba siempre, como si no estuviéramos hablando de personas sino de marionetas sexuales.
Esos gemidos eran falsos.
Lo sabía yo, lo sabía el camarógrafo, lo sabía todo el equipo. Eran actuación.
Leo me penetraba por detrás mientras apretaba mis pechos con torpeza.
Gritaba como un loco, sudaba más de lo necesario, y tenía esa mirada perdida de quien no está ni ahí.
Yo estaba... desconectada. Ausente.
El placer era fingido.
Él no era Chris.
Y eso lo arruinaba todo.
Dicen que los flacos son los más dotados, los mejores en la cama.
Mentira.
Leo era la prueba viviente de que las estadísticas no lo son todo.
—Ahhh... sigue —dije, mordiéndome el labio inferior, como decía el guion.
Me tomó del cabello, jaló con fuerza, con una agresividad sin cariño.
No había química. Solo rutina.
—Kylie, caes rendida y lo miras sexymente. Leo, sales de ella y la besas —ordenó el director.
Dejé que mi cuerpo se derrumbara sobre la cama, como si fuera una muñeca de trapo.
Lo miré como pedía el guion, aunque por dentro lo único que deseaba era huir.
Leo salió de mí, se acercó a mi rostro y me besó.
Otro beso vacío.
—¡Corte! —gritó el director—. Bien hecho.
"Bien hecho."
¿Bien hecho qué?
Desnudarme. Fingir que me gustaba. Fingir que esto no me dolía.
Me levanté rápidamente, me puse una bata y salí del set sin mirar atrás.
—Gracias, guys. Nos vemos...
No esperé respuesta.
Caminé directo a mi camerino.
Necesitaba ducharme. Sentirme humana otra vez.
Y ahí estaba él.
Chris.
Acostado en mi sillón como si fuera suyo.
Solo en boxers. Viéndome con esa sonrisa de idiota adorable.
—Lo hiciste bien. Aunque confieso que sentí un poco de celos...
Se levantó del sillón y se acercó a mí.
—¿Qué haces aquí? —dije, sonriendo a medias, besando su mejilla.
—Me toca grabar en el quinto set —respondió sin dejar de mirarme—. Pero antes... necesitaba verte..
—Tengo que bañarme.
—¿Me puedo bañar contigo?
—Chris... —dije entre risas, rodeando los ojos.
—No tengo agua caliente en mi camerino —dijo haciendo un puchero ridículo—. Anda, Kylie. Si te veo desnuda todos los días...
—¿Qué? —arqueé una ceja.
—Veo tus videos todas las noches..
—Eres increíble...
Cerré la puerta detrás de nosotros.
Entré al baño. No dije nada.
Me quité la bata frente a él y entré a la regadera.
Lo vi dejar caer sus boxer.
Se metió también. Ambos desnudos.
Ambos... demasiado reales.
Le di la espalda, queriendo bañarme en paz.
—Voy yo —dijo empujándome suavemente para ponerse debajo del agua.
El agua caliente caía entre los dos.
Era difícil ignorar la tensión.
Pasé la esponja con jabón por mi cuerpo, fingiendo que no me afectaba tenerlo ahí.
—Primero el jabón, ¿eh? —dijo—. Se empieza por el shampoo, Kylie..
—No, primero el jabón. Luego el shampoo..
—Estás equivocada.
—Cállate —respondí entre risas.
El jabón se resbaló de mis manos y cayó al suelo.
Me congelé.
—Agáchate... —susurró Chris, con una voz rasposa, casi animal.
Le pegué en el hombro y él estalló en carcajadas.
Lo recogí yo misma, pero cuando me levanté, lo vi.
Su mirada.
Esa forma de mirarme como si el tiempo se detuviera.
Como si me viera completa.
No solo mi cuerpo.
No solo mi piel.
A mí.
El cabello mojado le caía sobre la frente.
Se veía tan guapo... tan jodidamente guapo.
—Me gustas. Mucho. —dijo.
Me acerqué. Lo besé. Fue inevitable.
Pero esta vez no fue como en el set.
No fue con instrucciones.
Fue real. Crudo. Necesario.
Nos besamos con una desesperación que dolía.
Como si quisiéramos borrar todo el dolor con un beso.
Como si ese contacto pudiera limpiar la suciedad de lo que éramos.
Sus manos en mi cintura.
Mis dedos enredados en su cabello.
Nuestros cuerpos temblando, no por lujuria...
Sino por algo más profundo:
la necesidad de sentirnos vivos.
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Pornstar Love
FanfictionDos estrellas del porno que se encontraron entre la ruina y el deseo. Una historia de dos cuerpos usados por otros... ...que aprendieron a amarse en medio del ruido, el dolor, la fama y la oscuridad. 25-10-21. BY: ITZEL LUGO.
