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El tiempo había pasado...
Pero el dolor no.
Solo aprendí a convivir con él.
Habían sido meses de intentar sanar.
Física y emocionalmente.
Mis piernas no eran las mismas. Podía caminar, sí... pero la herida seguía viva en cada paso torpe.
Y aunque mi cuerpo iba sanando poco a poco, mi alma todavía tenía grietas que sangraban en silencio.
Christopher... él también cambió.
Más distante.
Más silencioso.
Ya no era el mismo hombre que una vez no soltaba mi mano ni para dormir.
Ahora prefería la soledad de su estudio, como si ahí pudiera esconderse del mundo... de sus propios demonios.
Lo entendía.
Perdimos un hijo.
Y perder un hijo no se supera, se arrastra.
Yo lo hacía con terapia, con palabras, con llanto contenido entre sesiones.
Chris... él solo se encerraba.
[.....]
Esa tarde, Kiara y Chris jugaban en la cama mientras yo leía unos currículums.
Los sonidos de sus risas eran un bálsamo en medio del gris.
—Duérmete bebé... —decía Chris mientras la arrullaba.
Ella reía.
—¡No nooo! —decía rebelde, con esa vocecita dulce que nos derretía el corazón.
—¿Qué película quieres ver?
—¡Twins! —gritó emocionada.
—Do you wanna see Twins? —repitió Chris, divertido— ¿Qué Twins?
—Juego de Gemelas —dije entre risas.
Él rió, sacudiendo la cabeza.
—Esa sí es clásica...
—Iré a ver las galletas... —dije cerrando la laptop.
—Te acompaño... —dijo arqueando una ceja, y besó la mejilla de Kiara—. Ahorita regreso, princesa.
Cocina.
El olor dulce del horno me envolvió apenas bajamos.
—¿Ya están? —preguntó Chris detrás de mí, apoyado en la barra.
—Supongo... —dije sacándolas con cuidado—. Huelen increíble.
Se acercó por detrás, sus labios rozaron mi oído.
—Quiero cogerte...
Sentí un escalofrío eléctrico recorrer mi espalda.
—Qué romántico... —reí, apoyándome en él.
—A veces el amor no necesita flores, solo ganas..
—Depende el día... —sonreí.
Chris me alzó con facilidad y me sentó en la barra.
Se posicionó entre mis piernas con su intensidad de siempre.
—¿Un rapidín? —murmuró, mordiéndome el labio inferior.
—Chris... está la niña despierta, puede bajar...
—Andaaa... —susurró besando mi cuello, encendiendo cada nervio.
Tomé su rostro entre mis manos y lo miré fijamente.
—No puedo decirle que no a esos malditos ojos.
Se bajó el short. Yo lo imité.
Todo era deseo, impulso, locura.
Me giró hacia la barra y comenzó a penetrarme por detrás.
Me cubrí la boca.
Siempre me hacía gritar. Siempre.
El aroma de las galletas aún flotaba en el aire.
—Espera... —dije con la respiración entrecortada.
—¿Qué? —preguntó jadeando, sin entender.
Entonces el miedo me golpeó en el estómago.
Literal.
Lo empujé y salí corriendo.
Vomité todo.
Christopher llegó a la puerta, sin aliento.
—¿Estás bien?
Lavé mi boca. Mis manos temblaban.
Lo miré con los ojos llenos de lágrimas, sin poder contenerlo más.
—Estoy embarazada, Christopher...
Él se quedó en shock. Sus ojos se abrieron como platos.
—Tendremos otro bebé —dije con un nudo en la garganta—. Pero tengo miedo... mucho miedo..
Él se acercó lentamente.
Me abrazó con fuerza, sin decir una palabra al principio.
—Ya no quiero otro bebé muerto... —susurré entre lágrimas—. No quiero volver a vivir eso, no quiero pasar por eso otra vez. No podría soportarlo...
Chris me acarició el cabello, me besó la frente.
—Esta vez va a salir bien... —dijo con voz temblorosa—. Esta vez lo vamos a lograr. Por ti. Por mí. Por Kiara. Por él.
Mis lágrimas se mezclaron con su respiración sobre mi cuello.
—¿Y si no?
—Entonces lo intentamos una y otra vez, hasta que el universo nos devuelva lo que nos quitó.
Me aferré a su pecho con fuerza.
Temblábamos juntos.
Un nuevo bebé dentro de mí.
Una nueva esperanza...
Pero también un nuevo miedo.
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Pornstar Love
Fiksi PenggemarDos estrellas del porno que se encontraron entre la ruina y el deseo. Una historia de dos cuerpos usados por otros... ...que aprendieron a amarse en medio del ruido, el dolor, la fama y la oscuridad. 25-10-21. BY: ITZEL LUGO.
