CHRIS
—¿Qué es eso? ¿Qué pasa? ¿¡KYLIE!? ¿¡MI BEBÉ!?
Mi corazón se aceleró como si quisiera salir de mi pecho.
—¡Salga por favor! —gritó una enfermera, empujándome hacia afuera del quirófano.
—¡KYLIE! —grité con desesperación, queriendo romper esa barrera que me separaba de ella, del amor de mi vida, de la única persona que me había salvado de mí mismo.
Me sacaron de ahí a la fuerza.
Mis piernas se doblaron.
Me apoyé contra una pared blanca y fría que no calmaba en lo absoluto la tormenta interna que me estaba consumiendo.
No podía respirar.
El corazón me golpeaba con fuerza, no en el pecho, sino en el alma.
La imagen de Kylie... inconsciente... sangrando... mi hijo sacado antes de tiempo... todo me parecía una película de terror en cámara lenta.
La culpa me empezó a devorar vivo.
Literalmente.
Me dolía el pecho. Me dolía la cabeza. Me dolía el cuerpo entero.
—¿Qué pasó? —escuché la voz de mi madre, que se acercaba con Kiara en brazos.
Kiara estiró los brazos hacia mí.
—Papi...
La tomé sin pensar.
Su cuerpecito temblaba, tenía los ojos hinchados de tanto llorar.
Sus deditos se aferraron a mi camiseta como si supiera que algo muy malo estaba pasando.
Y sí... algo muy malo estaba pasando.
Me giré hacia mi madre.
Tenía los ojos llorosos. Pero no me importó.
La miré con todo el fuego del dolor ardiendo en mi mirada.
—Si algo le pasa a Kylie... te lo juro mamá... te juro que te mato..
—¡Christopher! —exclamó ella, dolida, dando un paso hacia mí.
—¡No me toques! —le dije—. ¡Todo esto es tu maldita culpa! ¡Por humillarla siempre, por tratarla como una basura, por no respetar nunca a la mujer que yo elegí!
—¿Cómo puedes decirle eso a tu madre?
—¿Y cómo puedes hacerle eso a la esposa de tu hijo? —le grité con la voz quebrada—. ¿Cómo puedes tratar así a la madre de tu nieta? ¿Cómo puedes odiar a la única mujer que me salvó de este infierno? ¡¿CÓMO?!
Ella no respondió.
Solo bajó la mirada y se fue, en silencio, como si por fin entendiera... o tal vez no.
Yo ya no era dueño de mí.
Estaba ciego de rabia. De dolor. De miedo.
Miré a Kiara.
Su rostro tenía moretones.
Su labio estaba partido.
Y su brazo envuelto en yeso.
Aún así, intentaba sonreír. Pequeña, inocente, rota... como yo.
—Juré que jamás te pasaría nada —le dije entre sollozos—. Lo jure por Dios... por tu vida. Y mírate... herida, triste, sin entender nada.
Le acaricié el cabello, besando su frente con desesperación.
—Perdóname, mi cielo. Perdón. Yo fui el primero en fallarte. No te merezco, no merezco nada...
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Pornstar Love
FanficDos estrellas del porno que se encontraron entre la ruina y el deseo. Una historia de dos cuerpos usados por otros... ...que aprendieron a amarse en medio del ruido, el dolor, la fama y la oscuridad. 25-10-21. BY: ITZEL LUGO.
