44

2.2K 147 8
                                        

Yo estaba hecha pedazos.

Destruida. Vacía. Rota por dentro.

Sentía que llevaba siglos sin respirar bien.

Que cargaba sobre mis hombros una vida que nunca pedí.

Y para colmo...
Los malditos paparazzis.
Como buitres alrededor de un cuerpo moribundo.

Los guardaespaldas de Chris hacían lo posible por contenerlos, pero era inútil.

Sus flashes seguían disparando sin piedad, como balas de odio directo a mi rostro.

Sus flashes seguían disparando sin piedad, como balas de odio directo a mi rostro

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

No quería que nadie me viera.

No en este estado. No tan vulnerable, tan miserable, tan rota.

Chris, con esa dulzura que siempre escondía bajo su voz firme.

—Ven aquí, mi amor... —susurró mientras me cubría.

Por eso lo amaba.
Por eso, a pesar de todo, seguía viva.

Entramos nuevamente al hospital.

Esta vez nos ubicaron en otra sala, lejos de mi madre.

No podía verla.
No después de todo lo que me dijo.
Después de desear que jamás hubiera nacido.

Me senté a su lado.
Chris me envolvió con sus brazos.
Y por un instante, solo por un instante... sentí algo parecido a paz.

—Este mes ha sido una maldición —dije sin mirarlo—. Terminé contigo, se metieron a robar a mi casa, filtraron mis videos, y ahora... ahora esto..

Chris acarició mi mejilla con delicadeza.

—No le pasará nada a tu papá. Tranquila...

Lo miré. Y no pude contenerme.

—Te amo... —le dije con la voz quebrada—. Te amo y gracias por estar aquí. No sé qué haría sin ti ahora. De verdad... no sé qué sería de mí..

Él me sonrió y me besó como si quisiera sellarme el alma con sus labios.

—Te amo muchísimo, Kylie. Jamás estarás sola. Eres mi vida... —me dijo, mirándome como si aún pudiera salvarme del infierno.

Lo abracé. Me fundí en él. Y lloré otra vez.

[......]

Minutos después, se acercó una enfermera.

—¿Alguna novedad sobre Bruce Jenner? —preguntó Chris con urgencia.

Ella asintió.

—Ha salido del peligro. Está estable, pero aún debe permanecer en observación..

Corrimos hacia el área de cuidados.

Y ahí estaba ella, mi madre, de pie como un muro de odio frente a la puerta.

—NO TIENES NADA QUE HACER AQUÍ —me gritó al verme—. ¡ERES LA CULPABLE DE TODO!

—Ignórala —susurró Chris, apretando mi mano.

—¿Familiares del señor Jenner? —llamó un doctor desde el pasillo.

—¡Aquí! —dijo mi madre, alzando la voz antes que yo.

—Puedo pasar, ¿verdad? —pregunté esperanzada.

—¡NO! —interrumpió mi madre con furia—. Lo vas a matar si te ve. No te acercarás a él..

Ella entró a la habitación como si yo no existiera.

Me quedé paralizada.
Sin palabras. Sin derecho. Sin padre.

Chris me jaló con suavidad hasta una sala de espera.

Me senté en sus piernas, buscando en él un refugio.
Sus brazos eran mi única cueva segura.

—Todo estará bien... —me dijo, besando mi mejilla y acariciando mi abdomen, justo donde mi dolor se había vuelto físico.

—No quiero que me odien, Chris... —murmuré con voz rota—. Lo hice por ellos. ¿Tan difícil es entender eso?

Él me miró con una ternura brutal.

—Tú eres el alma más hermosa que he conocido. Y si ellos no pueden ver eso, los ciegos son ellos..

—Pero...

—Kylie, tenías una necesidad, una urgencia. Hiciste lo que tu corazón dictó. No fue egoísmo, fue amor.

[......]

Vi que mi madre salía de la habitación.
Su cara era de piedra.

Sin pensarlo, me levanté y entré.

Ahí estaba él. Mi héroe. Mi papá.
Postrado. Con la mirada perdida.
El hombre que más amaba en el mundo.

—Papá... —susurré, acercándome.

Él me miró. Y entonces dijo las palabras que me terminaron de destruir:

—No quiero verte.

—Papá... —me arrodillé a su lado—. Lo hice por ti. Gracias a eso estás aquí. Estás vivo..

Él giró el rostro, incapaz de sostener mi mirada.

—Hubiera preferido morir, Kylie... Me das vergüenza. Eres una decepción.

Me rompí.

—No tenía opción... —dije llorando, ahogada en mi propia voz—. No sabes lo que pasé. ¡No sabes lo que me hicieron! Dejé de ser yo, papá... Lo sacrifiqué TODO por ustedes..

—El camino fácil... nunca es la opción. —Su voz era un susurro duro—. Te perdimos, Kylie..

—¡No fue fácil! ¡Nada fue fácil! ¡¿Tú sabes lo que se siente tener que vender tu cuerpo para poder pagar una operación?! ¡¿Tú sabes lo que es llorar en la ducha por el asco que te tienes?!

—Vete... por favor. Y olvídate de nosotros.
Estamos muertos para ti ahora.

—Papá, no me hagas esto... por favor...

—Esa niña que criamos ya no existe. Vete.
Sal de aquí. No nos busques. No vuelvas jamás.

Sus lágrimas cayeron al mismo tiempo que las mías.

Me quedé ahí. De rodillas. Sin alma.
Y sin decir una sola palabra más...

Me levanté, y me fui.

Pornstar LoveDonde viven las historias. Descúbrelo ahora