—Es tu turno de hacerle un oral. —ordenó el director, sin emoción alguna, como quien dicta una línea en un guión olvidado.
Chris me tomó del brazo con firmeza, sin violencia, pero sin pedir permiso.
Me jaló hacia él, besándome con fuerza.
Sus labios sabían actuar, lo admito.
Sabía besar como si supiera lo que estaba haciendo. Y eso lo hacía más peligroso.
Con movimientos calculados, bajó desde mi cuello hasta mis pechos, mi abdomen... hasta mi feminidad.
Me abrí de piernas.
No por deseo. Por costumbre. Por contrato.
Y entonces, su lengua comenzó a moverse.
Precisa. Ágil. Intensa.
—Ahhh... fuck... —se escapó de mis labios, a pesar mío.
Arqueé la espalda, el cuerpo reaccionando a algo que la mente aún no aceptaba.
No quería disfrutarlo. Pero lo estaba haciendo. Y eso me dolía.
—Penétrala ahí mismo. —indicó el director.
Chris se posicionó entre mis piernas, colocó su pene en mi entrada y sin aviso lo introdujo de golpe.
—¡AHHHH DIOS MÍO! —grité, sin poder fingir.
Sus movimientos eran rápidos, intensos, y por primera vez no sabía si llorar o gemir.
No por él.
Sino por lo que se estaba rompiendo dentro de mí.
Él me miraba a los ojos, mordiéndose el labio inferior.
Yo lo sostenía con la mirada, como si quisiera encontrar al verdadero Chris Evans detrás del actor.
Por segundos, parecía real.
Pero sabía que era solo otra escena para otros ojos.
Aumentó el ritmo y nuestros cuerpos estallaron al mismo tiempo.
Gemimos, juntos.
Pero lo mío no era placer.
Era liberación. Era rabia disfrazada.
Cambiamos de posiciones.
Cumplimos con el resto del libreto.
Y finalmente, terminamos.
—Uff, la mejor. —dijo Chris, retirándose de encima mío, como si hubiera ganado una medalla.
Yo me puse la bata con rapidez, como si cubriera mi alma.
—Gracias... nos vemos. —murmuré antes de salir del set sin mirar atrás.
[.....]
Ya en mi camerino, escuché su voz detrás de mí.
—¿Y bien?
Me giré con los ojos entrecerrados.
—¿Y bien qué?
—¿El café? Dijiste que tú me avisarías..
Suspiré.
No entendía cómo podía tener tanta energía después de hacerme sentir tan rota y tan viva al mismo tiempo.
—Vamos pues. Tú di..
—¿Quieres un café? —preguntó arqueando una ceja, con esa sonrisa idiota que... maldita sea, funcionaba.
—Eso me invitaste, ¿no?
—Bueno... entonces vamos.
—Traje mi auto..
—Mi asistente lo llevará. Vente conmigo..
Y acepté.
¿Por qué? No lo sé.
Tal vez porque, después de tanto dolor, un poco de ilusión no parecía tan mala.
[.....]
Durante el trayecto, Chris no paró de cantar.
Estaba loco.
Un loco guapo que me hacía reír cuando yo pensaba que ya no podía hacerlo.
Llegamos al café.
Me abrió la puerta como un caballero sacado de una película antigua.
Y por un segundo, quise imaginar que todo era real.
Que no veníamos de grabar una escena donde fingimos querernos mientras las cámaras nos devoraban.
—Un capuchino frío, por favor. —dije a la mesera, que lo miraba embobada.
—Lo mismo para mí. —añadió él, sin mirar.
Me senté. Dejé el bolso. Lo miré directamente.
—¿Y bien?
—¿Tienes novio? —soltó de golpe.
—No. ¿Y tú?
—Estoy completamente disponible para ti..
Rodé los ojos.
—No gracias..
—¿No te gusto? —preguntó con una mezcla de curiosidad y herida.
—No soy tanto de físico. Y no te conozco..
—¿Y si te dejo conocerme?
—Tal vez. Pero no te emociones..
Él rio, y en ese momento, parecía un niño, no una estrella del porno.
—Eres la primera mujer que me trata así. Todas quieren estar en mi cama..
—Yo no.
—¿Sabes? Me atrae lo difícil. Lo que no puedo tener. —dijo, clavando sus ojos en los míos—. Me estoy obsesionando contigo, Kylie. Y no sé si eso es bueno o terrible..
Yo sorbí el café, sin soltarle la mirada.
No sabía si él decía la verdad o si solo estaba interpretando otro personaje.
Uno más. Uno para mí.
Pero lo que sí sabía era que yo no quería seguir viviendo escenas guionadas también fuera del set.
Quería sentir sin miedo.
Amar sin cámaras. Respirar sin fingir.
Y ese deseo, más que el sexo, fue lo que más me dolió darme cuenta que ya no tenía.
ESTÁS LEYENDO
Pornstar Love
FanfictionDos estrellas del porno que se encontraron entre la ruina y el deseo. Una historia de dos cuerpos usados por otros... ...que aprendieron a amarse en medio del ruido, el dolor, la fama y la oscuridad. 25-10-21. BY: ITZEL LUGO.
