"Dejemos que este amor nos lleve a donde nos tiene que llevar..."
Esa frase no solo retumbó en mi cabeza.
Se incrustó en mi pecho como un eco que no cesaba.
Y tenía razón.
¿Si lo amaba tanto... por qué dejarlo ir?
¿Por qué renunciar a algo tan puro, tan fuerte, tan nuestro?
Después de todo lo que habíamos pasado.
Después de la oscuridad.
Después del infierno.
¿Por qué no permitirnos un nuevo comienzo?
Lo miré a los ojos.
Él seguía allí, frente a mí, con esa mirada rota pero viva.
El mismo hombre que una vez me hizo tocar el cielo, y luego me arrastró hasta el suelo...
Pero que hoy, estaba de pie, luchando por ser mejor.
—Dejemos que el amor haga su trabajo... —dije con una sonrisa que me brotó desde el alma.
Chris sonrió, esa sonrisa que no veía desde hacía tanto.
Me tomó de la cintura, y sin pedir permiso, me besó.
No fue un beso cualquiera.
Fue un beso que dolía.
Un beso que curaba.
Un beso con cicatrices.
—Te haré la persona más feliz del mundo, te lo prometo... —susurró entre nuestros labios.
—Ya lo soy, con el simple hecho de tenerte aquí...
—Te amo... —dijo antes de besarme otra vez.
Éramos él y yo contra el mundo.
Sin deberle explicaciones a nadie.
Sin más máscaras.
Sin más culpa.
—Vámonos... —dijo mirándome con determinación—. Perdámonos tú y yo, aunque sea por un tiempo. Necesito silencio, aire... terminar mi proceso lejos de todo esto. Solo tú y yo..
—Estás loco... —reí entre nervios.
—Estoy más cuerdo que nunca. Y por eso sé que te necesito conmigo..
Lo miré.
Miré de verdad.
Y supe que hablaba desde lo más profundo de su alma.
—Acepto... —dije.
—No me importa nada. Solo quiero estar contigo. —susurró, antes de besarme una vez más.
Era la mujer más feliz del universo. Lo juro.
[.....]
De regreso en mi departamento, tomados de la mano como si el tiempo no hubiera pasado, Chris entró primero.
Se detuvo un momento, respiró hondo y giró hacia mí.
—Me siento yo otra vez...
Yo cerré la puerta y lo abracé con fuerza.
Hundí mi rostro en su pecho.
Su olor. Su calor. Su existencia.
—No tienes idea de cuánto te he extrañado...
—Nunca más nos volveremos a separar, te lo aseguro...
Nos miramos con una mezcla de deseo y ternura que solo los que han sufrido entienden.
Nos besamos.
Nos besamos con hambre.
Con rabia contenida.
Con dolor acumulado.
—Prométeme que no te irás. Que siempre serás mío. —le pedí.
—Solo si tú prometes ser mía...
—Te lo prometo... —respondí, con una sonrisa rota.
—Yo también... —contestó, con voz temblorosa.
La emoción era tan fuerte que dolía.
Chris se sentó en la cama, y sin romper el contacto visual, me subí sobre él.
Lo miré.
Ese hombre, ese cuerpo, esos ojos cansados pero vivos...
Era mío.
Acaricié su rostro con delicadeza.
—Eres lo más hermoso de este mundo...
—Y tú, de todo el universo... —me respondió con voz baja, rasposa, vulnerable.
Lo besé con todo lo que tenía.
Con todo el amor, el rencor, el perdón y el deseo que había acumulado en meses de ausencia.
Me desnudé sin pudor.
Él también.
No era sexo por placer vacío.
Era necesidad.
Era piel contra piel, alma contra alma.
Chris desabrochó mi brasier y se perdió entre mis pechos.
Besó cada rincón como si fuera la última vez.
Como si allí encontrara refugio.
Como si pudiera redimirse entre mis gemidos.
Yo estaba viva.
Otra vez.
Y él también.
—Métemela ya... —susurré sobre su oído, sin rodeos. Con hambre. Con verdad.
Bajó la mano hasta mi vagina e introdujo sus dedos con una habilidad que conocía mejor que nadie.
—Lo otro... —gemí, al borde de explotar, suplicando por él.
Se rió suave, mordiendo mi labio, mientras sus dedos seguían dentro de mí.
Y entonces...
sucedió.
Nos fundimos como solo dos personas rotas y enamoradas pueden hacerlo.
Con desesperación, con amor.
Con miedo, pero también con fe.
Me aferré a su cuerpo mientras lo sentía dentro.
No quería que terminara nunca.
Él me abrazaba con fuerza, con pasión, con una urgencia casi dolorosa.
—Te amo tanto... —dijo, jadeando, con los ojos cerrados.
Y yo lloré.
Sí.
Lloré mientras me hacía el amor.
Porque no era solo sexo.
Era redención.
Era promesa.
Era una nueva vida.
ESTÁS LEYENDO
Pornstar Love
FanfictionDos estrellas del porno que se encontraron entre la ruina y el deseo. Una historia de dos cuerpos usados por otros... ...que aprendieron a amarse en medio del ruido, el dolor, la fama y la oscuridad. 25-10-21. BY: ITZEL LUGO.
