Kylie
—¡BASTA, MAMÁ, POR FAVOR! —grité con un nudo en la garganta.
Todo mi cuerpo temblaba.
Esto dolía.
Dolía como si me arrancaran la piel desde adentro.
Lo que recibía eran palabras como balas.
—¿Por qué lloras? —escupió mi madre—. ¡Sabes que es verdad, Kylie! Tu padre cayó en esa silla desde que se enteró de que eras una GOLFA.
¡Ni siquiera sé cómo fuiste capaz de traer al mundo a esos niños tan lindos!
Mis ojos se llenaron de fuego.
—¡CON MIS HIJOS NO TE METAS! —rugí, ahogándome entre rabia y llanto—. ¡Con mis hijos no, mamá!
—Pobres criaturas —continuó con ese veneno en la voz—. Cuando se enteren de quiénes son sus padres... Una actriz porno y el hombre más expuesto del planeta. No tienen pudor, no tienen dignidad.
—¡MAMÁ, YA BASTA, POR FAVOR! —grité. Las lágrimas ya no me dejaban ver—.
¡YO LO HICE POR USTEDES! ¡Por ti y por papá! ¡No fue por gusto, no fue porque quisiera!
¡Lo hice para que papá siguiera con vida!
—¿Y de qué sirvió? —soltó con los ojos brillantes de odio—. ¡Te convertiste en una maldita vergüenza!
¡Y tu padre morirá por tu culpa!
—¡BASTA, KRISTEN! —bramó mi padre desde su silla de ruedas—.
¡BASTA! ¡DEJA A LA NIÑA EN PAZ! ¡ERES TÚ QUIEN ME ESTÁS MATANDO!
El silencio fue total.
El aire se cortó como cristal quebrado.
Mi padre comenzó a toser con fuerza, doblándose en su silla.
—¡Papá! —corrí hacia él, temblando—. ¿Estás bien?
Tomé un vaso de agua y se lo llevé a los labios.
Su mano buscó la mía con torpeza.
Sus dedos estaban tan fríos.
—Estoy bien, cielo... —susurró, con la voz rota.
Lo abracé con todas mis fuerzas.
—Te amo, papá. Te amo tanto...
—Yo te amo más, mi niña...
Besé su mejilla, la misma que de pequeña besaba antes de dormir.
Sus ojos se apagaban, pero en ellos aún había un destello de ternura.
—Ayúdame a acostarme, me duele el pecho...
Le hablé a Chris. Entró en silencio, con respeto, y entre los dos lo ayudamos a recostarse con cuidado.
—Liam, ven... —llamé a mi hijo que se aferraba a mi pantalón.
Lo senté en mis piernas, con delicadeza.
—¿Ya saludaste a tu abuelito? —dije acariciándole la mejilla.
—Tiene unos ojos preciosos —dijo mi padre, mirándolo como si viera un pedazo de cielo.
—Como yo —agregó Chris desde atrás.
Reímos los tres.
Por primera vez, reímos.
Por primera vez, la herida dolía un poco menos.
—Me recuerda demasiado a ti... —dijo papá entre suspiros—. Pero en versión niño..
Besé la mejilla de Liam, y sonreí.
Sí, era nuestro milagro.
Una mezcla perfecta de Chris y de mí.
Una mezcla de dos personas rotas que habían decidido reconstruirse.
Pasamos la tarde con papá.
Charlamos, reímos, recordamos.
Y cuando la noche cayó,
supe que no me iría de ahí.
Aunque mi madre me odiara, aunque el ambiente siguiera siendo un campo minado...
yo quería estar con mi papá.
Hasta el final.
[......]
—¿Por qué no vi antes a mi abuelito? —preguntó Kiara, saltando en la cama con una sonrisa.
Mentí.
—Porque vivimos en Nueva York, amor. Muy lejos...
—Papi, ¿y tú tienes papá? —preguntó de pronto, con esos ojitos que no dejaban pasar nada.
Chris se quedó en silencio.
Silencio absoluto.
—¿No tienes papá? —insistió ella.
—No... No lo tengo —dijo él, poniéndose de pie, con la mirada perdida.
—¿Qué pasó con tu papá?
Vi cómo los ojos de Chris se llenaban de lágrimas, sin caer aún.
—Nunca lo conocí... —susurró acostándose—. Me abandonó cuando era un bebé..
—¿En serio, papi? —dijo Kiara sentándose a su lado—¿Tú jamás vas a abandonarme, cierto?
Chris la miró, con el alma rota pero el corazón firme.
—Nunca, mi amor. Nunca. Te lo prometo.
Yo sonreí en silencio, observando la escena más pura del mundo.
[......]
—Kylie —gritó mi madre desde el pasillo—.
Tu papá quiere hablar con Chris.
—¿Conmigo? —dijo Chris, sorprendido.
—Ve... —le dije—. No tengo idea para qué, pero ve...
Chris
Entré en la habitación con el pecho apretado.
—Ven, Chris. Tenemos que hablar —dijo Bruce, con la voz suave—. Siéntate.
Me senté a su lado, nervioso.
—Debo decirte algo... —me miró directo a los ojos—.
Siempre fui tu fan.
Solté una pequeña risa.
—¿Qué?
—Vamos, ¿qué hombre no ve porno? —rió con dificultad—. La primera vez que te vi en televisión, tu cara se me hizo conocida. Después me di cuenta... eras el Hombre Polla..
Reímos ambos, aunque había una sombra en el ambiente.
—Pero no estamos aquí para hablar de eso...
Se puso serio.
Y de pronto, su voz se quebró.
—Quiero pedirte un favor, Chris...
—Claro, lo que sea.
—Mi hija es lo más preciado que tengo. Y tú... tú eres su esposo. El padre de mis nietos. Y yo... yo moriré pronto.
Sus ojos se inundaron de lágrimas.
—Cuídala, por favor. Cuida de ella con tu vida.
Cuida de esos niños hermosos que tienen juntos.
Protégelos. Guíalos. No permitas que el mundo los rompa.
Me costó tragar saliva.
—Se lo prometo. Le juro por mi vida... que jamás les fallaré.
Nos dimos la mano.
Pero en realidad, nos entregamos el alma.
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Pornstar Love
FanficDos estrellas del porno que se encontraron entre la ruina y el deseo. Una historia de dos cuerpos usados por otros... ...que aprendieron a amarse en medio del ruido, el dolor, la fama y la oscuridad. 25-10-21. BY: ITZEL LUGO.
