—En algún lugar te he visto... —dijo mi papá, mirando detenidamente a Chris.
Mi estómago dio un vuelco.
¡Oh, por favor no!
¿Será posible que...?
—Claro papá —intervine con una sonrisa nerviosa—, Chris es un empresario súper exitoso..
—Sí, soy empresario —repitió Chris, con una voz algo forzada y una sonrisa que parecía recién planchada.
—¿Cuál es tu nombre? —insistió mi padre, con la ceja alzada.
—Papá... —intenté intervenir de nuevo.
—Déjalo que conteste él, Kylie..
Chris tragó saliva y se acomodó un poco la camisa.
—Soy Chris Evans, señor. Un gusto conocerlo.
—El gusto es nuestro. Eres el primer novio que le conozco a mi niña..
Chris sonrió, orgulloso. Y yo... yo quise desaparecer entre los arbustos.
—Pasen, deben venir muy cansados —dijo mi mamá desde la entrada.
—Muchísimo —dijo Chris, pero mientras lo decía... apretó mi trasero.
¡¿Qué le pasa?! ¡¿Mi papá a un metro y él con esas cosas?!
Le di un manotazo y me alejé con una sonrisa fingida.
Mis papás eran ultra conservadores, nivel misa diaria y noviazgos con supervisión aunque sea mayor.
Ya era de noche. Después de cenar en familia —y fingir que mi vida era perfectamente normal— subimos al segundo piso.
Yo flotaba.
Tener a mis papás y a Chris conmigo era como unir dos mundos completamente opuestos.
Pero sentía una presión en el pecho.
Como si el suelo pudiera abrirse bajo mis pies en cualquier momento.
—Estoy cansado... —dijo Chris, haciendo un puchero mientras arrastraba su maleta.
—Vamos a dormir —dije besándole suavemente los labios.
Estábamos por entrar a mi habitación cuando, de pronto...
—¿A dónde crees que vas? —dijo mi padre, desde las escaleras, con voz firme.
Chris volteó con cara de niño atrapado robando galletas.
—A dormir...
—Aquí solo hay dos habitaciones: la mía, y la de Kylie. No pueden dormir juntos.
Chris y yo nos miramos. Silencio.
—¿Qué?
—Eres una señorita, Kylie. Es de muy mal gusto que duermas con un hombre sin estar casada..
Chris comenzó a toser.
Yo casi escupo el alma.
—No puedes compartir cama con nadie hasta que haya matrimonio —repitió mi padre con total seriedad.
—Oh... lo siento —dijo Chris, haciendo un esfuerzo épico por mantener la compostura.
—Mi hija es una señorita muy decente. Espero que siga siéndolo hasta que Dios la entregue en el altar.
Ay, papá.
Si supieras...
—Sí, por eso la amo tanto —dijo Chris, burlón—. Es muy decente, muy bien portada..
Yo solo intentaba no reír.
Mi papá era el tipo de hombre que aún decía "noviazgo formal" y creía que el sexo era cosa del matrimonio.
Y yo... era actriz porno.
—Puedes dormir en la sala —añadió mi padre.
—Con gusto, señor —dijo Chris, con una sonrisa angelical.
Mi papá se marchó.
Yo miré a Chris, que ya se acomodaba en el sillón con su cara de niño bueno.
—"Kylie la más virgen" —dijo él en voz baja, mientras se reía.
—¡Cállate! —dije entre risas, acercándome a él y tomándole los cachetes para plantarle un beso.
—¿No saben a lo que te dedicas? —preguntó en voz baja.
Negué con la cabeza, bajando la mirada.
—No... y no deben saberlo. Mi papá se muere si se entera..
Chris me abrazó, besándome con ternura en la frente.
—Voy a extrañar dormir contigo hoy...
—Siempre puedes darte una escapadita... —dije arqueando una ceja.
—Créeme que lo haré —respondió antes de devorarme la boca con un beso urgente, profundo, silencioso.
[......]
Al día siguiente...
El desayuno se servía en la mesa como en los viejos tiempos: café, huevos, pan recién hecho.
El olor a hogar me rompía y me curaba a la vez.
—¿Y a qué te dedicas? —preguntó mi papá, mirándolo directamente a los ojos.
Silencio.
Chris tragó saliva, me miró, y luego sonrió con malicia.
—Yo me dedico a meter... y a sacar —dijo en un tono burlón.
¡Dios mío! ¡Lo mato!
Le pegué una patada por debajo de la mesa.
Chris se atragantó de risa.
—A meter y sacar la mercancía de varias compañías del país —dijo luego, aclarando—. Importaciones y exportaciones. Tengo algunas alianzas en Miami y Nueva York..
Mi papá asintió, satisfecho.
Yo me limité a negar con la cabeza, molesta por sus bromas.
Esto no era un juego.
Mis padres eran mi mundo.
Su opinión era todo para mí.
Y si supieran la verdad...
No sé si podría volver a mirarlos a los ojos.
ESTÁS LEYENDO
Pornstar Love
FanfictionDos estrellas del porno que se encontraron entre la ruina y el deseo. Una historia de dos cuerpos usados por otros... ...que aprendieron a amarse en medio del ruido, el dolor, la fama y la oscuridad. 25-10-21. BY: ITZEL LUGO.
