இ 142. Uchiha Obito.

2K 136 17
                                        

El sol se filtraba entre las hojas del Bosque de la Muerte, pintando el suelo de un mosaico dorado y verde

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

El sol se filtraba entre las hojas del Bosque de la Muerte, pintando el suelo de un mosaico dorado y verde. En una de las llanuras de entrenamiento, el Equipo Minato se preparaba para otra de sus misiones rutinarias. Obito, con su entusiasmo desbordante, gesticulaba salvajemente mientras hablaba con Rin, quien escuchaba con una sonrisa amable y paciente. Kakashi, por su parte, se encontraba apartado, con las manos en los bolsillos, su expresión estoica y distante. Y entre ellos, como una sombra silenciosa, estaba [T/N].

[T/N] Hatake, la hermana menor de Kakashi por dos años. A diferencia de él, que era una mezcla de frialdad y genialidad, ella era todo calidez y una diligencia incansable. Poseía el mismo cabello plateado y la misma mirada aguda, pero sus ojos oscuros, casi violetas, reflejaban una dulzura y una profunda melancolía que su hermano nunca exhibió. [T/N] era el corazón latente del equipo, la que intentaba mediar entre los dos rivales perpetuos. Pero su corazón no era del todo libre; estaba irremediablemente atado a la persona más ruidosa y torpe que conocía: Obito Uchiha.

Desde que eran niños en la Academia, [T/N] había observado a Obito. Lo había visto caer, tropezar, levantarse con moretones y una sonrisa tonta, y luego correr de nuevo. Había sido testigo de su lucha por ser reconocido, por superar su propio legado Uchiha y demostrar su valía. [T/N] no lo amaba por su potencial, ni por su linaje. Lo amaba por el niño que era, por su inocencia inquebrantable, por su corazón tan grande que parecía que iba a explotar de la emoción. Y aunque intentaba disimularlo, cada risa, cada gesto de él dirigido a Rin era una punzada dolorosa en su pecho.

En ese momento, Obito reía con Rin. [T/N], a varios metros de distancia, sintió cómo sus manos se volvían puños en los bolsillos. La rabia no era hacia Rin, a quien consideraba una amiga sincera y amable. La rabia era hacia la situación, hacia ese amor unilateral que la consumía en silencio.

Kakashi, con su percepción aguda, notó la rigidez de su hermana. Sin mover la cabeza, sus ojos se posaron en ella por un instante. Sabía. Sabía que [T/N] estaba enamorada de Obito. Y también sabía, con la misma certeza con la que respiraba, que Obito no veía a su hermana de la misma manera. Para Obito, existía solo Rin.

—Vamos a terminar este entrenamiento pronto —dijo Kakashi, su voz un eco plano en el claro—. El Hokage nos espera con los detalles de la misión.

Obito, al oír la voz de su rival, se puso tenso.

—¡Cállate, Kakashi! ¡Estoy listo! ¡Siempre estoy listo! —exclamó, sus mejillas enrojecidas, la capa del Clan Uchiha ondeando detrás de él con el viento.

[T/N] suspiró, una nube de vaho visible en el aire frío de la mañana. No importaba la estación, el aire en el Bosque de la Muerte siempre era un poco más fresco, un poco más opresivo.

—Vamos, Obito —dijo [T/N], acercándose con una sonrisa forzada—. El Hokage no tiene por qué esperar.

Su voz, suave y dulce, pareció calmar el fuego en Obito por un momento. Él asintió, su sonrisa regresando, aunque esta vez no fue tan brillante. Kakashi no dijo nada, simplemente se volvió y caminó hacia la aldea. [T/N] lo siguió, sin mirar atrás, el peso de sus sentimientos una carga invisible sobre sus hombros.

𝐎𝐍𝐄 𝐒𝐇𝐎𝐓𝐒 ; 𝐍𝐀𝐑𝐔𝐓𝐎Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora