LII

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Suena ruido de pisadas,

tus pasos por la escalera,

no me digas la razón

pero siempre sé que llegas,

siento una absurda alegría

que me corre por las venas,

y sin poderlo evitar

corro veloz a la puerta.

En el momento fugaz

que junto a mí te presentas,

siento ganas de cumplir

todas las viejas promesas,

quiero perseguir el día

aferrado a tus caderas,

buscar el tiempo que pasa

de tu dicha a tu tristeza,

yo quiero poblar contigo

las más lejanas estrellas,

y aunque nos tachen de locos

perseguir una quimera.

Cada vez que te contemplo

es como la vez primera,

siento ganas de perderme

por tu cabellera espesa,

y de repoblar contigo

todo este inmenso planeta.


Versos de otros tiemposDonde viven las historias. Descúbrelo ahora