Como el agua de los ríos,
transparente, pura, clara,
así me miran tus ojos,
debajo de tus pestañas.
Yo quisiera ser mejor,
darte más cada mañana,
si tu supieras, mujer,
como te llevo clavada,
en ti reside mi mundo,
en ti se acaban mis mapas,
tú eres la tierra querida
que desde siempre me llama.
No tengo más ambición
que la visión de tu cara,
no necesito más premio
cuando al fin regreso a casa,
que tu persona a mi lado
rompiendo la madrugada.

ESTÁS LEYENDO
Versos de otros tiempos
PuisiEstos poemas nacieron durante mi estancia en Madrid de unos siete años, por motivos de trabajo, tratan de cosas que pasaron, de otras que pudieron pasar y de algunas que imaginé.