Te vas quedando tan lejos
por la senda del recuerdo,
hace tanto que no quiero
ser causa de tus desvelos.
Pienso en los antiguos cuentos
que forjé por ti, no fueron,
pero me gustó tenerlos
al arrullo de tu pelo.
Tú no eras como en mis sueños,
no supe venderte el cielo,
y aunque tardé en entenderlo
tan solo eras llama, fuego.
La juventud es un tiempo
de aprendizaje sin freno,
confunde corazón bueno
con un abundante pecho,
el amor es compañero
de la pasión y el deseo.
Hubiera sido tan bello
entrar sin freno en tu cuerpo,
y poner por carcelero
de nosotros un espejo,
fue solamente un reflejo,
no hubiera muerto de viejo
a tu arrullo en ningún lecho,
me esperaban otros retos.
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Versos de otros tiempos
PoetryEstos poemas nacieron durante mi estancia en Madrid de unos siete años, por motivos de trabajo, tratan de cosas que pasaron, de otras que pudieron pasar y de algunas que imaginé.