Esclavo de tu mirada,
cautivo de la esperanza,
todo se me torna en ser
el polvo de las calzadas.
No sé que será de mí
sin tu presencia adorada,
sólo tú das alimento
a una ilusión ya gastada,
a este viejo corazón
de bisagras oxidadas.
En ti reside el amor
que pensé nunca llegaba,
me lo ha enseñado la luna
en esta noche que pasa.
Desde que te conocí
somos tempestad y calma,
luz y sombra, fuego y agua,
lo imposible si uno falta.
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Versos de otros tiempos
PoetryEstos poemas nacieron durante mi estancia en Madrid de unos siete años, por motivos de trabajo, tratan de cosas que pasaron, de otras que pudieron pasar y de algunas que imaginé.