¿Qué queda de aquellos días
que pasamos abrazados,
de aquellas promesas vanas
en las noches de verano?.
Tú ibas a ser siempre mía,
tu mano junto a mi mano,
íbamos por la ciudad
con nuestro amor paseando.
No recuerdo la razón
de nuestro primer enfado,
sólo sé que desde entonces
ya nunca volví a tu lado.
La vida que nos devora
me acompañó de su brazo,
y me acostumbre a vivir
sin el goce de tu trato.
Pero al escuchar tu nombre
en la boca de un extraño,
diciendo que te casabas,
volví por los viejos ratos.
¡Qué capricho es el amar!,
cuando parece agotado,
basta sólo un breve viento
para volver al pasado,
aquella noche soñé
con tardes en tu regazo.
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Versos de otros tiempos
PoesiaEstos poemas nacieron durante mi estancia en Madrid de unos siete años, por motivos de trabajo, tratan de cosas que pasaron, de otras que pudieron pasar y de algunas que imaginé.