La castaña estaba tomando agua en la cocina de Daryl, miró por la ventana y lo vio sentado en la banqueta junto a su motocicleta, después de terminar su vaso comenzó a dirigirse a la calle para ir con él.
Al llegar se sentó a su lado.
-¿Qué piensas?- preguntó.
-Debí matarlos.- dijo Daryl.
-¿A los que robaron tu moto?- preguntó Alya, él asintió.- Olvídalo. Trataste de salvarlos, no te puedes encerrarte pensando en lo que debiste hacer, no lo vale.
-Tal vez tengas razón.- dijo Daryl.
-Siempre tengo razón, Daryl. Ya deberías saberlo.
Daryl sonrió un poco y le pasó el brazo por los hombros, abrazándolo y haciendo que recargara su cabeza en su hombro.
Alya cerró los ojos concentrándose en el latido de su corazón, tranquila. Así se quedaron por unos minutos, sin decir nada, no hacía falta.
O al menos eso pensó ella.
-Múdate conmigo.
Alya creyó haberlo imaginado, así que se separó un poco para mirarlo sonriendo del lado.
-¿Qué?
-Múdate conmigo.- repitió Daryl.
-¿Qué?
-¿Vas hacerme pedírtelo de nuevo?
-Tal vez.- dijo Alya.- Pero... ¿por qué?
-No quiero ser golpeado cada vez que despierte en tu habitación.
-Eso fue solo una vez.- dijo Alya.- Y ya se disculpó por eso.
-Aún así, ¿no te gustaría tener nuestro lugar?
La idea de mudarse juntos había pasado por su cabeza, pero no había dicho nada. En el viejo mundo ni siquiera se le ocurriría, pero no sabía como funcionaba ahora. ¿Qué debería hacer?
-Bueno, sí.- respondió.- Me encantaría.
-¿Entonces?- dijo Daryl.- Múdate conmigo, hoy.
Alya dudó por un segundo, luego sonrió un poco.
Oh, al carajo.
Lo besó con dulzura, feliz.
-¿Por qué no?- dijo.
^^^^
Había pasado un poco más de una semana desde el matadero.
Los estantes de Alexandria se mantenían llenos, y Alya comenzaba a acostumbrarse a no dormir sola.
Como Tobin y Carol, ella y Daryl se habían mudado juntos.
Rick había comenzado a hacerse la idea, y aunque no lo demostraba, se alegraba de que Alya estuviera bien, que tuviera a alguien. Y confiaba en Daryl, en que la mantendría a salvo.
Morgan apenas había terminado una celda. La hizo en el sótano de la casa más grande que tenían, y lo mejor era que no necesitabas entrar a la casa para llegar, solo bajabas unas escaleras a esa zona. Había quedado bien, pero Alya esperaba nunca necesitarla, como la mayoría.
En cuanto salió el sol, Abraham y Eugene salieron a explorar juntos.
Rosita se acercaba a la enfermería seguida de Spencer, quien no dejaba de hablarle. Ayer se había acostado con él.
-Si todavía no tienes planes mi cecina de carne stroganoff.- decía Spencer.
-No, gracias.- dijo Rosita subiendo al porche de la enfermería.
ESTÁS LEYENDO
What once was || TWD
FanfictionAlya Grimes, la hija mayor y rebelde de Rick comienza una travesía cuando los muertos dejan de quedarse como deberían. Muy pocas cosas en esta vida valen la pena, para ella, esta era la realidad mucho antes de que los muertos comenzaran a caminar. ...
