Capítulo 2

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Atlanta había sido una mentira.

Pasó días con Merle y Daryl en la carretera antes de que empezara el bombardeo en la cuidad.

Huyó junto a un grupo de personas que conoció en la ruta a las montañas, cerca de un lago. Eran varias personas, pero solo Alya solo tenía contacto con algunas.

Dale Horvant, era dueño de una caravana, tenía un poco más de 60 años y era bastante amable. Su cabello es canoso y siempre tiene puesto un sombrero de pescador.

Andrea y Amy, unas hermanas rubias, Amy tiene unos 22 años y Andrea unos 33. Ambas poseen ojos verdes.

Los Morales, una familia latina. Un matrimonio con dos hijos (un niño y una niña) de 9 y 11 años llamados Eliza y Louis, su madre se llama Miranda.

Los Peletier, otra familia. Una mujer, llamada Carol, de cabello corto y blanco. Su esposo, Ed, un hombre de 45 años, que Alya detestaba. Ambos tenían una hija de 12 años rubia y con pecas, llamada Sophia.

Glenn Rhee, un chico asiático de unos 23 o 24. De ojos marrones y cabello negro.

Jacqui, una mujer de 40 años, afroamericana y bastante sociable, fue de las primeras en establecer una relación con Alya. Tenía ideales bastante claros.

Jim, un hombre de 40 años. Era bastante reservado, pero desde que Alya descubrió que era mecánico comenzó a tratar más con él.

Theodore Douglas, o T-Dog, como todos lo llamaban, es un hombre afroamericano de unos 30 años, calvo y de ojos oscuros.

Y por último, Lori, Carl y Shane.

Alya casi se desmaya cuando los reconoció, le tomó toda su fuerza cuando lo vio, y aún más cuando se presentaron como Grimes.

Lori y Carl, la esposa de su padre y su hermano, aunque claro, ellos no lo sabían. También estaba Shane Walsh, quien al parecer era el mejor amigo de su padre. Tenía la misma edad que Rick, tanto su cabello como sus ojos eran marrones.

Por lo que descubrió Alya a través de ese tiempo, era compañero y estuvo ahí cuando Rick recibió el disparo que lo dejó en coma.

En este momento, ella se encontraba sentada en un tronco caído, fumando un poco.

Cuando Lori le contó, que Shane vio que su esposo estaba muerto, ella tuvo que salir por un rato.

Sabía que era algo obvio, vamos, ¿cómo iba a lograrlo? Pero en cuanto se lo dijeron, no pudo evitar sentirlo.

Alya llevaba ya un día entero fuera del campamento, tenía puesto su pantalón negro y una playera de manga corta morada, además de su chamarra atada en su cintura. Estaba sola. Les dijo a los demás que no tardaría mucho, estaba concentrada en buscar algo para comer, quería regresar con una cena grande, pero no llevaba mucho hasta ahora.

Llevaba una mochila colgada de lado que había conseguido con Glenn en unos de sus viajes a la cuidad. Solo tenía agua; se había  propuesto llenarla con bayas, nueces, almendras o cualquier otra cosa parecida.

Al escuchar pasos detrás de ella, se puso de pie de inmediato sacando su arma, pero se tranquilizo al ver el familiar rostro de su compañero.

-¿Qué haces aquí?- le preguntó Daryl mirándola.- Luces terrible. ¿Te perdiste?

-Tú tampoco luces muy bien.- replicó Alya y sonrió un poco.- Y no, no estoy perdida. Quise alejarme del campamento unos días, ya sabes, librarme de las tareas. Tenía pensado regresar con algo bueno para comer, pero no llevo más que frutos.

-¿Sí? ¿Y por qué estas llorando?

-¿Qué?- dijo Alya confundida pasándose la mano por el rostro.- Ni siquiera lo había notado.

What once was || TWD Donde viven las historias. Descúbrelo ahora