Capítulo 48

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Rick volteó a ver a Daryl, quien solo le asintió levemente. ¿Qué otra opción tenían?

Se acercó a sus hijos, puso cada mano en uno de sus hombros y los miró tratando de darles toda su confianza y amor.

-Todo saldrá bien.- les aseguró.

Y a pesar de que Alya quería creerlo, necesitaba creerlo, se le hizo imposible. Aún así, no artículo una palabra mientras su padre cruzaba la puerta, adentrándose al patio y alejándose de la pequeña seguridad que le ofrecía la distancia.

Caminó por el pasto, sin apresurarse, hasta quedar a unos metros de la valla, donde podía ver bien al Gobernador y a las nuevas personas con las que estaba.

Daryl se acercó a Alya, ninguno de los que estaba ahí quitaba la vista del hombre que los amenazaba.

-No podemos matarlos a todos.- les dijo el arquero.- Iremos por el edificio de administración y el bosque, como planeamos. Ya no somos tantos como antes. ¿Cuándo controlamos las provisiones del autobús?

-El día anterior a la expedición a Big Spot.- respondió Sasha.- Teníamos pocas raciones. Ahora tenemos menos.

-Nos arreglaremos.- dijo Daryl.- Si esto se pone feo, que todos suban al autobús. Corran la voz.

-¿Y si no subieron todos cuando las cosas van mal?- preguntó Tyreese.- ¿Cuánto esperamos?

-Lo más posible.- respondió Daryl.

La explosión había sido en la torre de vigilancia dos, estaba prendida en fuego y toda la sección de arriba había desaparecido.

-Déjalos ir ya mismo.- le dijo Rick a el Gobernador.- Yo me quedó aquí. Conversaremos todo lo que quieras. Pero déjalos ir. Tienes un tanque, no necesitas rehenes.

-Sí.- contestó el Gobernador.- Esto es para demostrar que hablo en serio. No para hacer un agujero en nuestro nuevo hogar. Tú y tu gente tienen hasta el atardecer para salir. Si no, mueren.

-No tiene que ser así.- trató Rick.

-Tengo más gente, más armas. Necesitamos la prisión. Así de simple. No es por el pasado, sino por el presente.

-Hay niños aquí.- dijo Rick.- Algunos están enfermos. No sobrevivirán.

-Tengo un tanque y les permito irse de aquí. ¿Qué más hay para hablar?

Sin hacer mucho alboroto, Daryl comenzó a mover los cajones llenos de armas que tenían afuera, poco a poco se fue acercando a cada uno, dándole un subfusil.

Cuando pasó al lado de Alya, ella ni siquiera había notado lo que él estaba haciendo, solo puso su mano con el arma en su espalda. Volteó algo confundida, pero al verlo entendió el mensaje. Asintió con la cabeza y le pasó el arma a Carl, luego ella tomó la suya.

Sentía como su corazón latía en su pecho, podía sentir como bombeaba la adrenalina, preparándose para hacer algo.

-Podría dispararles a todos.- dijo el Gobernador.- Y ustedes devolverían el fuego, lo sé. Pero nosotros ganaremos y ustedes morirán. Todos. No tiene por qué ser así. Es tu decisión.

Dos caminantes hicieron acto de presencia saliendo del bosque, el Gobernador y se volteó disparándoles. En el último utilizó dos disparos para matarlo.

-El ruido solo atraerá más.- dijo guardando su arma.- Cuando más esperes, más difícil les será salir de aquí.

Alya estaba junto a su hermano, apuntando a través de la reja.

-Hay que hacer algo.- dijo Carl.

-Papá se está encargando.- trató de decirle Alya.

-Están hablando.- insistió.- Podríamos matar al Gobernador ahora.

What once was || TWD Donde viven las historias. Descúbrelo ahora