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Deuce Gorgon
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Era un día brillante en Monster High, con un sol reluciente que teñía las estatuas y gárgolas del patio con un brillo cálido. T/N se encontraba sentada en las gradas de la cancha de casketball, con la mirada fija en el partido que se desarrollaba ante sus ojos. El equipo de los Ghoul Spirals estaba en su mejor momento, dominando el marcador con facilidad. En el centro de todo, como siempre, estaba Deuce Gorgon, ágil y carismático, liderando a su equipo con movimientos precisos y hábiles.
Sin embargo, algo en él parecía... apagado. Su usual sonrisa confiada no estaba allí, y aunque jugaba con la misma destreza de siempre, había una sombra en su mirada. Sus movimientos eran mecánicos, casi carentes de la pasión que normalmente irradiaba. T/N frunció el ceño, sintiendo que algo no estaba bien. Deuce, el siempre amistoso y lleno de vida Deuce, parecía estar luchando con algo.
Cuando el partido terminó y los jugadores se dispersaron, T/N esperó. La mayoría de los estudiantes se marcharon rápidamente, llenando los pasillos con risas y conversaciones, pero Deuce no salió con los demás. T/N esperó unos minutos más, inquieta, antes de decidir buscarlo.
La escuela estaba extrañamente tranquila a medida que T/N recorría los pasillos. Sus pasos resonaban en el suelo, y la única compañía era el distante murmullo de los últimos estudiantes que quedaban en las aulas. Se dirigió nuevamente a la cancha, donde las luces ya habían sido apagadas, dejando un resplandor tenue sobre el suelo brillante. Allí estaba Deuce, moviéndose de un extremo al otro de la cancha, como si estuviera atrapado en su propio mundo.
Estaba de pie bajo una de las canastas, lanzando el balón una y otra vez, atrapándolo antes de que tocara el suelo. Cada movimiento era tenso, con una energía que parecía más frustración que ejercicio. T/N se detuvo en el marco de la puerta, observándolo durante unos momentos antes de decidir acercarse.
—¿Deuce? —Su voz cortó el silencio como un cuchillo.
El chico dio un pequeño salto, sorprendido. Giró hacia ella, y aunque llevaba sus gafas de sol habituales, T/N podía sentir su incomodidad incluso a través de ellas.
—Oh ¡Hey T/N! —Respondió, fingiendo casualidad mientras recogía el balón—¿Qué haces aquí tan tarde?
—Esa es mi pregunta para ti —Replicó ella, cruzándose de brazos—Te estuve esperando afuera después del partido, pero nunca saliste ¿Está todo bien?
Deuce se encogió de hombros y apartó la mirada, haciendo girar el balón entre sus manos.
—Sí, estoy bien. Solo necesitaba... ya sabes, practicar un poco más.
T/N no se dejó convencer. Dio un paso hacia él, inclinando la cabeza para tratar de captar su mirada a través de las gafas.
—Eso no es verdad. Has estado actuando raro últimamente. Estás más callado, más distante... ¿Qué está pasando Deuce?
El chico dejó escapar un suspiro pesado y dejó caer el balón. Se llevó una mano a la nuca, jugueteando con las serpientes de su cabeza, que parecían inquietas.
—No es nada, T/N. Solo... cosas de la vida, ya sabes.
—No, no lo sé —insistió T/N, con una mezcla de firmeza y preocupación en su voz—. Pero quiero entenderlo. Quiero ayudarte.
Deuce permaneció en silencio por un largo momento, el peso de sus pensamientos evidente en su postura. Finalmente, levantó la cabeza, y aunque sus gafas ocultaban sus ojos, T/N podía sentir la vulnerabilidad en su voz.
—Es difícil de explicar —Admitió finalmente—A veces siento que todos esperan que sea perfecto. Capitán del equipo, popular, el chico con las serpientes geniales. Pero... no siempre me siento así.
T/N asintió lentamente, dándole espacio para continuar.
—Es como si tuviera que mantener este estándar ¿Sabes? Pero últimamente, todo me ha estado superando. Los entrenamientos, los exámenes, la presión de no decepcionar a nadie. Y... —Hizo una pausa, su voz temblando ligeramente—También está mi mamá.
T/N frunció el ceño con preocupación.
—¿Medusa?
Deuce asintió, sus serpientes ahora agitándose nerviosamente.
—Ella siempre me recuerda lo importante que es nuestra reputación como gorgonas. Que no puedo permitirme errores. Pero ¿Y si no soy lo suficientemente bueno?
T/N dio un paso más cerca, colocando una mano reconfortante en su hombro.
—Deuce, eres increíble tal como eres. No tienes que demostrar nada a nadie. Eres amable, talentoso y siempre estás ahí para los demás ¿Por qué no dejas que alguien esté ahí para ti por una vez?
Sus palabras parecieron calar profundamente en Deuce, quien dejó escapar una risa suave, aunque amarga.
—Gracias, T/N. Realmente necesitaba escuchar eso.
Ella sonrió, apretando ligeramente su hombro.
—Siempre voy a estar aquí para ti ¿Lo sabes? ¿Verdad?
Deuce finalmente levantó la mirada hacia ella, y aunque sus ojos estaban ocultos, T/N podía sentir un atisbo de alivio en su expresión.
—Sí, lo sé. Y gracias, en serio.
El momento de tensión se disolvió lentamente, reemplazado por una sensación de calma. Los dos pasaron un rato más en la cancha, hablando de todo y nada, mientras el eco de sus risas llenaba el espacio vacío. Aunque el peso de las preocupaciones de Deuce no había desaparecido por completo, ya no lo enfrentaba solo.
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Monster High - One shots
Fanfiction¡Bienvenidos a este one-shots de Monster High! Espero que les gusten estás minis historias de cada uno de estos personajes. ¡Espero que le gusten!
