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Seth Ptolemy/Faraón
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Las noches en Buu York eran un lienzo de luces neón y sombras alargadas, un sinfín de historias susurradas entre rascacielos y callejones olvidados. En lo alto de los tejados, lejos del bullicio de la alta sociedad y del peso de su legado, Seth Ptolemy encontraba su verdadera voz. Con cada rima y cada verso que escapaba de sus labios, sentía que rompía, aunque fuera por un instante, las cadenas del apellido Tolemy. Era Faraón, el "Príncipe de Buu York", el dueño de la noche, el amo de los ritmos.
Pero aquella noche, el aire llevaba una energía diferente, una vibración que se colaba entre los rascacielos como un presagio de algo que estaba por ocurrir. Una brisa cálida, casi sofocante, recorrió su piel cuando una presencia perturbó su calma habitual.
Sus ojos dorados recorrieron la azotea con precaución y entonces la vio.
De pie sobre el borde del edificio, iluminada por el resplandor incandescente de la luna, una chica envuelta en llamas doradas lo observaba con fascinación. Sus ojos ardían con la intensidad del sol y su cabello rojo resplandecía como brasas encendidas. Su aura no era de destrucción, sino de renacimiento, de fuego eterno que nunca se extinguía.
No parecía asustada por él. Al contrario, su expresión reflejaba una mezcla de curiosidad y reto.
—No todos los días se encuentra uno con un Fénix Renacido en los tejados —Dijo Seth, con una sonrisa ladeada, dejando que el viento nocturno agitara su capa dorada.
T/N inclinó la cabeza con gracia, permitiendo que sus llamas revolotearan como si danzaran con la brisa.
—No todos los días se ve a un faraón rimando entre las sombras —Respondió con una media sonrisa.
Había algo en ella, algo más allá de su fuego, que despertaba recuerdos antiguos en lo más profundo del alma de Seth. Era como si la conociera de otra vida, de otra era perdida entre dunas y pirámides.
Un choque de almas destinadas.
Ella era fuego; él, arena. Y de alguna manera, ambos parecían encajar perfectamente. Seth sintió que el mundo se detenía por un instante. Su corazón, usualmente blindado por el peso de su linaje, latió con un ritmo inusual, errático, como si aquella chica fuera la clave de un enigma milenario.
—Dime ¿Eres real o sólo una visión? —Murmuró, dando un paso hacia ella.
T/N sonrió con un brillo travieso en sus ojos incandescentes.
—Soy ambas cosas. Depende de cuánto me quieras ver.
El destino estaba sellado. A partir de esa noche, ni el fuego ni la arena volverían a estar solos.
El tiempo pasó, Seth y T/N se volvieron inseparables. Sus noches eran fuego y ritmo, un baile entre versos y chispas, entre libertad y responsabilidad. Se entendían sin necesidad de palabras, como si sus almas ya se hubieran encontrado antes. Pero en un mundo donde la nobleza tenía reglas estrictas, el destino de Seth no estaba enteramente en sus manos.
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Monster High - One shots
Fiksi Penggemar¡Bienvenidos a este one-shots de Monster High! Espero que les gusten estás minis historias de cada uno de estos personajes. ¡Espero que le gusten!
