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Gillington (Gil) Webber
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La noche estaba en su punto más tranquilo, el lago extendiéndose como un espejo de plata bajo el resplandor de la luna llena. Las suaves ondas del agua acariciaban la orilla con un murmullo relajante, como si susurraran secretos antiguos. Gil estaba de pie junto a la orilla, su casco lleno de agua brillando tenuemente bajo la luz lunar. Sus aletas temblaban levemente, un reflejo de su nerviosismo, mientras esperaba. Sabía que esta noche sería especial. Cada fibra de su ser lo sentía.
Cuando T/N apareció entre los árboles, Gil no pudo evitar quedarse sin aliento. Su silueta estaba envuelta en un halo plateado que hacía que su cabello brillara y su presencia pareciera casi mágica. Su andar era firme, con una mezcla de gracia natural y determinación que lo desarmaba cada vez. Ella tenía esa habilidad de calmarlo y, al mismo tiempo, hacer que su corazón latiera como si estuviera corriendo en un partido de casketball.
—Llegas justo a tiempo —Dijo él con una sonrisa nerviosa, ajustándose el casco por costumbre.
—Siempre llego justo a tiempo, Gil —Respondió ella, su voz seria pero con una calidez que lo hacía sentirse seguro.
Ella detuvo su andar justo frente a él, sus ojos recorriendo su rostro con atención, como si estuviera buscando algo más allá de las palabras. Él también la observaba, maravillado por los pequeños detalles: la forma en que su cabello caía en suaves ondas, cómo su mirada parecía iluminarlo todo, incluso en la penumbra.
—¿Estás seguro de que quieres hacer esto? —Preguntó ella, rompiendo el silencio con un tono suave.
—Más que nunca —Respondió él, con una sinceridad que la hizo sonreír levemente.
Sin más palabras, T/N comenzó a desabrochar su chaqueta, con movimientos pausados que parecían casi deliberados. Sus dedos eran ágiles, pero Gil sintió que cada segundo se alargaba mientras la veía despojarse de una prenda tras otra. La chaqueta cayó al suelo con un susurro, seguida de su blusa, revelando su piel bajo la luz de la luna. Él tragó saliva, su respiración se volvió irregular mientras intentaba mantener sus ojos en su rostro. Sin embargo, no pudo evitar admirarla. Para él, T/N no solo era hermosa; era etérea, como si perteneciera a otro mundo.
Ella lo notó y dejó escapar una risa suave, ligeramente tímida pero cargada de complicidad—No tienes que ser tan tímido, Gil.
—No puedo evitarlo —Admitió él, rascándose la nuca—Es que... eres perfecta.
T/N dejó caer el resto de su ropa y, por un momento, Gil solo pudo mirar, completamente hipnotizado. Cuando ella dio el primer paso hacia el agua, parecía que su esencia misma cambiaba. Las ondas alrededor de sus tobillos parecían bailar con su presencia, y cuando sus piernas quedaron sumergidas hasta las rodillas, la transformación comenzó. Las escamas brillantes emergieron en su piel, y sus piernas se fusionaron lentamente en una majestuosa cola de sirena, que brillaba con tonos esmeralda y zafiro.
Gil se acercó a la orilla, incapaz de resistir la atracción magnética que sentía hacia ella. T/N lo miró por encima del hombro, su cabello mojado cayendo en cascada mientras una sonrisa juguetona se dibujaba en sus labios.
—¿Vas a quedarte ahí mirando toda la noche? —Preguntó ella con un tono que combinaba diversión y desafío.
Sin responder, Gil se quitó las sandalias y entró al agua. El lago estaba frío, pero no le importó. Su único enfoque era T/N, que lo miraba con una intensidad que lo hacía sentir vulnerable y a la vez más vivo que nunca. Cuando estuvo lo suficientemente cerca, ella extendió una mano, y él no dudó en tomarla. La piel de T/N era fresca y suave al tacto, un contraste perfecto con la calidez que él sentía por dentro.
Ella lo atrajo hacia sí con un movimiento suave, y antes de que pudiera decir algo, sus labios se encontraron. El primer contacto fue lento, como si ambos estuvieran explorando la profundidad de lo que sentían. Pero pronto, el beso se intensificó. Gil sintió que todo desaparecía el mundo, las preocupaciones. Solo existían ellos, sumergidos en la pasión que los envolvía como las aguas del lago.
Las manos de T/N se deslizaron hacia el cuello de Gil, acariciando las aletas que sobresalían allí. Él dejó escapar un leve gemido contra sus labios, lo que hizo que ella sonriera entre beso y beso. La manera en que sus cuerpos se movían en el agua era tan natural como respirar. Ella lo sostuvo con firmeza, su cola ondulando suavemente bajo ellos mientras lo atraía aún más cerca.
Gil, por su parte, la rodeó con sus brazos, deslizando sus manos por su espalda hasta llegar a la base de su cola. Era como tocar algo irreal, y eso solo aumentaba el asombro que sentía por ella. Cada caricia, cada beso era una declaración de lo mucho que la amaba, aunque a veces le costara decirlo con palabras.
—No tienes idea de cuánto significas para mí —Murmuró él contra sus labios, su voz apenas un susurro.
—Entonces dímelo con algo más que palabras —Respondió ella, mirándolo con una mezcla de intensidad y ternura.
Gil no necesitó más invitación. La besó nuevamente, esta vez con más fervor, sus manos trazando pequeños círculos en su piel. Cada gesto, cada toque era un intento de transmitir lo que las palabras no podían. Y mientras el agua los envolvía, el lago parecía latir al ritmo de sus corazones.
Cuando finalmente se separaron, ambos estaban sin aliento, sus frentes juntas mientras se miraban a los ojos. El mundo a su alrededor seguía en calma, como si la naturaleza misma respetara ese momento. Gil acarició la mejilla de T/N con sus dedos húmedos, una sonrisa tímida pero genuina curvándose en sus labios.
—Prométeme que siempre haremos esto, sin importar lo que pase —Dijo él.
T/N asintió, su propia sonrisa iluminando su rostro—Te lo prometo. Siempre.
Y con esas palabras, volvieron a sumergirse en el momento, olvidando todo lo demás excepto el amor que compartían y las aguas que los unían.
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Monster High - One shots
Fanfiction¡Bienvenidos a este one-shots de Monster High! Espero que les gusten estás minis historias de cada uno de estos personajes. ¡Espero que le gusten!
