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Frankie Stein
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Era un brillante día en Monster High, y el sol entraba a raudales por las ventanas, iluminando los pasillos llenos de estudiantes monstruosos que charlaban animadamente entre ellos. Frankie Stein caminaba por los corredores con una sonrisa nerviosa, su corazón latiendo a un ritmo acelerado. Aunque estaba acostumbrada a ser amable y a ayudar a los demás, hoy había algo que la hacía sentirse diferente, algo que la ponía realmente inquieta: debía guiar a la nueva estudiante de la escuela. Y no era cualquier chica monstruo.
T/N, la nueva alumna, era una chica cabra imponente. Sus enormes cuernos se curvaban hacia arriba como si fueran una extensión de su propia esencia, su piel era de un blanco tan pálido que brillaba bajo la luz del sol, y sus ojos rojos, profundos como dos rubíes, observaban todo con una mirada feroz y confiada. Aunque parecía tranquila y serena, Frankie no podía evitar sentirse nerviosa a su lado. ¿Cómo podía una chica como ella, con apenas quince días de vida, ser la guía de alguien como T/N?
—¡T/N espera!— Gritó Frankie con la esperanza de llegar a tiempo, mientras corría tras la nueva estudiante.
El sonido de sus pasos resonaba en los pasillos, y su cuerpo, tan acostumbrado a la torpeza, hacía que tropezara un par de veces con su propio pie. Sus dientes se apretaron al recordar que todavía no había aprendido a controlar bien su energía eléctrica, lo que a veces hacía que sus tornillos se soltaran o emitieran ruidos extraños. "Genial" Pensó. "Primero hacer el ridículo delante de la nueva chica ¿Y ahora esto?"
Finalmente alcanzó a T/N, quien la miró con esa calma imperturbable que solo las criaturas realmente seguras de sí mismas podían mostrar. Frankie, sintiendo el calor subir a sus mejillas, se aclaró la garganta antes de decir—Hola, soy Frankie Stein ¡Y seré tu guía por la escuela!
Intentó forjar una sonrisa que no fuera tan torpe, pero parecía que sus mejillas seguían calientes. "Es tan... tan guapa" Pensó Frankie, notando cómo la mirada de T/N la recorría de arriba a abajo sin ninguna expresión particular. Eso solo hizo que Frankie se sintiera aún más nerviosa.
T/N inclinó ligeramente la cabeza y dijo con voz suave pero firme—Es un placer conocerte, Frankie.
Luego, continuó su camino sin apresurarse, como si nada la inquietara. Frankie la siguió, sintiendo una mezcla de admiración y ansiedad. "¿Cómo puedo guiarla cuando yo misma me siento tan fuera de lugar?" Se preguntaba mientras observaba la postura recta y la actitud confiada de T/N.
Mientras avanzaban por los pasillos, Frankie trató de mantener la conversación lo más normal posible—Bueno, aquí tenemos la clase de ciencias. Si te gustan los experimentos raros, ¡es el lugar perfecto!—Frankie se adelantó un poco, señalando el aula—Y allí está la cafetería, donde puedes probar todos los platos monstruosos del menú... aunque... ten cuidado con los smoothies de sangre de murciélago. Son demasiado ácidos.
T/N la miró en silencio, pero su mirada parecía más de curiosidad que de incomodidad.
Frankie, sintiéndose aliviada por un momento, continuó hablando con un poco más de energía—Ah, y si alguna vez te sientes perdida ¡No dudes en preguntarme! Estoy aquí para ayudarte con todo lo que necesites.
—Lo tendré en cuenta—Respondió T/N de manera tranquila. Su tono era firme, pero no arrogante. Era casi... neutral, como si su presencia ya hablara por sí misma, como si no necesitara hacer esfuerzos por encajar. Era tan diferente a Frankie, quien, a pesar de ser amigable, aún se sentía como si estuviera buscando su lugar.
Frankie se detuvo frente a la clase de arte y, por un momento, sintió que era el momento perfecto para romper el hielo—Tus cuernos... son impresionantes—Dijo sin pensarlo demasiado—No creo haber visto nada tan increíble antes. ¿Son difíciles de cuidar?
T/N giró su rostro hacia Frankie, observándola con sus ojos rojos, esos ojos que parecían ver más allá de la superficie. Luego, con una ligera sonrisa, respondió—No son difíciles de cuidar. Simplemente crecen conmigo. Lo único que hago es pulirlos para mantenerlos bien. Son parte de mi identidad—Pausó un momento, como si sopesara sus palabras—Como tus tornillos, imagino. Son una parte importante de ti.
Frankie sonrió, sorprendida de que T/N hubiera notado sus tornillos. De alguna manera, ese pequeño gesto hizo que se sintiera más conectada con ella—Sí—Dijo tocando ligeramente los tornillos en su cuello—Son importantes. Aunque a veces no son muy útiles cuando quiero... bueno, no hacer ruido.
T/N sonrió levemente, como si comprendiera la incomodidad de Frankie, pero no lo mencionó. En lugar de eso, continuó caminando con su paso firme, casi como si tuviera una meta clara frente a ella, mientras Frankie la seguía con una mezcla de admiración y algo de nervios. Aunque aún sentía mariposas en el estómago, algo había cambiado en ella. T/N no era solo una chica imponente con cuernos gigantes, ella también parecía comprender las diferencias, las peculiaridades de los demás, sin juzgar.
Cuando llegaron al aula de arte, Frankie se detuvo y, con una sonrisa nerviosa—Bueno, aquí es donde los estudiantes más creativos pasan mucho de su tiempo. Si alguna vez necesitas ayuda, no dudes en venir a buscarme. Estaré por aquí.
T/N se detuvo también, mirándola fijamente durante un largo momento. Fue como si estuviera evaluando cada palabra que Frankie había dicho, pero al final, solo asintió con calma—Gracias, Frankie. Estoy segura de que me sentiré como en casa aquí.
Con una ligera inclinación de cabeza, T/N entró al aula sin más palabras, dejando a Frankie parada en el pasillo. La joven monstruo se quedó allí unos momentos, observando la puerta cerrarse tras T/N. "Vaya" Pensó Frankie "Parece que todo salió bien. Al menos no me caí ni tropecé demasiado..."
A medida que se alejaba, Frankie no pudo evitar sonreír para sí misma. Aunque se había sentido increíblemente nerviosa, había logrado cumplir con su tarea. Y, para sorpresa suya, se dio cuenta de que, tal vez, su nerviosismo había sido innecesario. T/N no solo parecía una chica impresionante, sino que también era alguien que valoraba la amabilidad, y Frankie había sido capaz de ofrecerla sin reservas.
En ese momento, Frankie se dio cuenta de que, aunque aún le quedaba mucho por aprender sobre la vida y sobre sí misma, había algo en ella que la hacía especial su capacidad para conectarse con los demás, para hacer que, incluso los momentos incómodos, se sintieran un poco más fáciles. Y tal vez, solo tal vez, eso era suficiente para encontrar su lugar en Monster High.
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Monster High - One shots
Fanfiction¡Bienvenidos a este one-shots de Monster High! Espero que les gusten estás minis historias de cada uno de estos personajes. ¡Espero que le gusten!
