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Seth Ptolemy/Faraón
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En la metrópoli centelleante de Buu York, donde las luces de neón competían con el brillo de las estrellas, Seth caminaba con paso firme por las avenidas adornadas de lujo. Su porte elegante, su traje impecable y la máscara de oro faraónica que cubría su rostro le daban un aire imponente, digno del apodo que le habían otorgado "El Príncipe de Buu York". Pero detrás de esa fachada inquebrantable, Seth llevaba una doble vida que solo una persona conocía: T/n.
T/n había sido su amiga desde que ambos eran pequeños en Egipto. Ella, una chica gato de piel negra como la obsidiana y ojos dorados que parecían contener el brillo del sol del desierto, siempre había sido su confidente. Su cabello ondulado, dorado con líneas verdes, ondeaba tras ella como un manto real mientras caminaba con la confianza de quien sabe su lugar en el mundo. Era firme y competitiva, nunca temiendo desafiar a Seth, pero también compasiva, con una calidez que le daba fuerza cuando más la necesitaba.
Aquella noche, Seth la esperaba en un callejón cercano al Teatro Espectral, donde nadie podría reconocerlo. Había dejado atrás su apariencia refinada, vistiendo la camiseta sin mangas, los pantalones harén con signos egipcios y el collar que caracterizaban a Faraón, su alter ego musical. En sus manos sostenía su oud, un instrumento que había heredado de su padre, y sus dedos tamborileaban nerviosos sobre las cuerdas.
—Llegas tarde —Dijo Seth en un tono juguetón cuando T/n apareció entre las sombras.
—Tú también —Respondía ella con una sonrisa felina. Su cola se movía de lado a lado, un gesto que siempre hacía cuando estaba de buen humor—Entonces ¿Qué tienes para mí esta vez, "Faraón"?
Seth soltó una carcajada y afinó su oud.
—Una pieza nueva —Dijo—Es diferente, pero... no sé si es lo suficientemente buena.
—Cállate y toca, Seth. Sabes que siempre soy honesta.
La música llenó el callejón, un lamento profundo que hablaba de anhelos, de libertad y de un amor que luchaba por salir a la superficie. T/n cerró los ojos, dejándose llevar por las notas. Cuando terminó, el silencio fue roto solo por el murmullo lejano de la ciudad.
—Es hermosa —Dijo ella al fin, abriendo los ojos para mirarlo. Sus ojos dorados brillaban con intensidad—Es como tú, Seth. Elegante, apasionada... y un poco melancólica.
—¿Eso crees? —Preguntó él, dejando el instrumento a un lado.
T/n se acercó, cruzando los brazos mientras lo observaba.
—Lo que creo es que sigues dudando de ti mismo. Puedes esconderte tras esa máscara todo lo que quieras, pero yo te conozco ¿Por qué no le muestras esto al mundo?
—Mi madre nunca lo permitiría —Replicó Seth, bajando la mirada. El peso de las expectativas familiares lo aplastaba—Sería un escándalo. Un miembro de la familia más influyente de Buu York haciendo música en las calles... Es ridículo.
—¿Y qué si lo es? —La voz de T/n era firme—Deja de vivir para ella, Seth. Vive para ti. Es tu vida, no la de ella.
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Monster High - One shots
أدب الهواة¡Bienvenidos a este one-shots de Monster High! Espero que les gusten estás minis historias de cada uno de estos personajes. ¡Espero que le gusten!
