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Catrine DeMew
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Scaris, la Ciudad de las Luces, brillaba en la noche con su inconfundible encanto, entre callejones empedrados y la brisa cargada con el aroma de pan recién horneado. Bajo la luz titilante de los faroles, la panadería de T/N resplandecía como un refugio cálido entre la arquitectura gótica de la ciudad. Era un rincón acogedor, impregnado del dulce perfume de la vainilla y la mantequilla derretida, donde cada mañana los habitantes de Scaris hacían fila para probar sus famosas baguettes y croissants.
Desde la ventana de su panadería, T/N siempre notaba a una silueta esbelta, elegante, felina. Catrine DeMew.
La gata artista solía instalarse en la plaza, con su cuaderno de bocetos en mano, dejando que sus trazos capturaran la esencia de Scaris en cada línea. T/N nunca se había atrevido a acercarse. Solo la observaba a lo lejos, preguntándose qué historias se escondían en aquellas páginas. Había algo etéreo en la manera en que Catrine se movía, en cómo sus orejas se inclinaban suavemente hacia adelante cuando estaba absorta en su arte, o cómo sus dedos recorrían el papel con una destreza innata.
Pero una tarde, algo fue diferente.
Catrine no dibujaba.
El caballete estaba en su sitio, el cuaderno abierto sobre sus rodillas, pero sus manos no se movían. Su expresión, siempre llena de concentración y arte, estaba nublada por un aire de tristeza. Sus orejas, normalmente erguidas con confianza, se inclinaban levemente, y su cola larga se enroscaba sobre sus piernas, inmóvil.
T/N no pudo ignorarlo, con una bandeja de pan con chocolate recién hechos y un café humeante, salió de su panadería y se acercó a la felina.
—Bonsoir, mademoiselle—La voz de T/N sonó suave pero firme. Catrine alzó la vista, con sus ojos azules reflejando un brillo melancólico.
—Ah... bonsoir... —Respondió con su acento francés, intentando sonreír, pero sin éxito.
—Te he visto aquí todos los días —Continuó T/N—pero hoy no pareces tener ánimos de dibujar. ¿Puedo hacer algo por ti?
Catrine suspiró, bajando la mirada.
—A veces, la inspiración se escapa... como un ratón que huye entre las sombras —Murmuró con amargura.
T/N dejó la bandeja junto a ella, deslizando con suavidad un pan con chocolate hacia sus manos.
—Tal vez un poco de dulzura la traiga de vuelta.
La felina parpadeó, sorprendida, y después de un momento de duda, tomó el pastelito con sus delicadas garras. Un mordisco. Luego otro. Y poco a poco, su cola comenzó a moverse con más energía.
—C'est... délicieux... —Susurró Catrine.
Por primera vez, T/N vio su sonrisa.
Desde ese día, Catrine comenzó a visitar la panadería con frecuencia. Cada mañana, después de que T/N terminara de atender a los clientes matutinos, la gata se instalaba en una de las mesas junto a la ventana, con su cuaderno de bocetos y una taza de café con leche. Dibujaba en silencio, mientras el aroma a pan recién horneado impregnaba el ambiente.
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Monster High - One shots
Fanfiction¡Bienvenidos a este one-shots de Monster High! Espero que les gusten estás minis historias de cada uno de estos personajes. ¡Espero que le gusten!
