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Kieran Valentine
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La noche envolvía el mundo como una seda negra salpicada de plata. Entre las sombras de la ciudad dormida, solo unos pocos aún danzaban entre la vida y la muerte. Entre ellos, los vampiros y los cazadores.
En ese delicado equilibrio de cuchillas y colmillos, estaba T/N, una humana cuyo corazón había aprendido a latir sin temor y cuyas manos, ya no temblaban al sostener una estaca. Desde los catorce, la habían entrenado. Su infancia fue un recuerdo enterrado bajo el eco de las órdenes, el peso de los nombres de sus presas y el olor a sangre seca en su ropa. Ya no recordaba la última vez que soñó con algo distinto a un grito o una tumba.
Pero entonces llegó él.
Kieran Valentine.
Un nombre que arrastraba susurros, leyendas y advertencias. Elegante como la seda más cara, venenoso como el vino más dulce. Era un vampiro de otra época y aún así, caminaba entre los vivos como si le pertenecieran. Otros lo temían. T/N solo lo deseaba muerto.
Al principio.
El cementerio era tan antiguo que el tiempo parecía haberse rendido allí. La niebla reptaba entre las lápidas, cubriendo el suelo como un sudario. Una gárgola resquebrajada custodiaba la entrada de la cripta central, donde T/N sabía que él estaría. Llevaba semanas siguiéndolo. Analizando su rutina, sus hábitos, sus huidas calculadas. Kieran la había notado mucho antes de que ella se diera cuenta.
Esa noche, él la esperaba. Apoyado contra una estatua de ángel roto, con una flor negra entre los dedos, parecía más una pintura viva que una amenaza real. Su camisa carmesí contrastaba con su piel pálida y sus ojos rosados brillaban como brasas.
—Tantas noches persiguiéndome y aún no traes flores —Dijo, alzando una ceja con una sonrisa torcida—Qué descortés, cazadora.
Ella no respondió. Solo desenfundó su cuchilla de plata con un movimiento limpio.
—¿Alguna última palabra?
—Sí. Acércate.
La provocación ardió como alcohol en su orgullo. Ella lo hizo. Sin vacilar. El choque fue inmediato, cuchilla contra brazo, rodilla contra estómago, zarcillo de niebla contra piel. Kieran esquivaba como si bailara, T/N atacaba como un relámpago. Pero lo curioso fue lo que faltó.
La intención de matar.
Se rozaban, se herían; pero no se destruían y cuando finalmente se separaron, jadeando, cubiertos de tierra y sangre que no sabían si era suya, se quedaron mirándose. Como si el silencio entre ambos contuviera un secreto que ninguno estaba listo para admitir.
—Estás disfrutando esto —Espetó ella, limpiando su labio partido.
Kieran inclinó la cabeza—¿Y tú no?
T/N no respondió.
Después de aquello, algo cambió. No en sus misiones, seguían enfrentándose, sino en los espacios entre ellas.
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Monster High - One shots
Fanfiction¡Bienvenidos a este one-shots de Monster High! Espero que les gusten estás minis historias de cada uno de estos personajes. ¡Espero que le gusten!
