Aviso de escena de sexo y desnudo
◆━━━━━━━◆❃◆━━━━━━━◆
Kieran Valentine
◆━━━━━━━◆❃◆━━━━━━━◆
El vasto salón del castillo de Valentine estaba decorado con un lujo que solo alguien como él podría concebir. Los candelabros antiguos colgaban del techo abovedado, lanzando destellos de luz que iluminaban las paredes de piedra, mientras que suaves cortinas de terciopelo rojo oscuro cubrían los ventanales, creando un ambiente de misterio y calidez. En el centro de la habitación, una mesa adornada con flores frescas y velas titilantes esperaba, como si fuera el escenario de un banquete de otro tiempo.
Kieran Valentine, con su impecable traje negro de corte clásico y un toque de rojo en su corbata, se encontraba de pie junto a la mesa. Sus ojos rosados, profundos y brillantes, estaban fijos en la puerta. Sus dedos tamborileaban levemente sobre el respaldo de una silla mientras esperaba, más impaciente de lo que habría admitido. A pesar de su habitual fachada de autoconfianza, esa noche estaba nervioso. Después de todo, no todos los días se celebraban 120 años de amor eterno.
Cuando la puerta finalmente se abrió, todo el mundo pareció detenerse. T/N, con un vestido que caía como una cascada de estrellas y reflejaba la luz de las velas, hizo su entrada. Kieran dio un paso hacia adelante, sin poder apartar la vista de ella. Su sonrisa, una mezcla de admiración y devoción, era sincera, algo raro en un vampiro acostumbrado a las apariencias.
—Eres... absolutamente radiante, mi amor —Dijo con voz suave, acercándose para tomar su mano.
—Y tú no cambias, Kieran. Sigues siendo tan encantador como el día en que te conocí —Respondía T/N, su voz cargada de ternura.
Kieran la guió hacia la mesa, retiró la silla para que se sentara y luego tomó asiento frente a ella. La cena, preparada con esmero, era un festín visual frutas exóticas, postres elaborados y una copa de vino rojo oscuro que reflejaba la luz cálida del fuego en la chimenea. Mientras cenaban, compartieron historias y risas, recordando los momentos más memorables de su largo tiempo juntos.
—¿Recuerdas aquella vez en Venecia? —Preguntó Kieran, apoyando su barbilla en la mano mientras la miraba con una sonrisa.
—¿Cómo olvidar el Carnaval? Te apareciste en medio de la multitud con esa capa ridícula y trataste de impresionarme con un poema que, admitámoslo, no era tu mejor trabajo.
—¡Oye! Era un poema improvisado —Protestó él, llevándose una mano al pecho en un gesto fingido de ofensa— Pero funcionó ¿O no?
Ambos rieron, y Kieran se inclinó hacia adelante, tomando la mano de T/N. Sus dedos se entrelazaron, y el silencio que siguió no fue incómodo, sino cargado de significado.
—Nunca imaginé que alguien como tú pudiese cambiarme tanto —Dijo Kieran en un tono más serio—Antes de conocerte, pensaba que el amor era algo que podía robar, manipular o controlar. Pero tú me enseñaste que es algo mucho más profundo. Algo que se comparte.
T/N lo miró con dulzura, acariciando el dorso de su mano con el pulgar.
ESTÁS LEYENDO
Monster High - One shots
Fiksi Penggemar¡Bienvenidos a este one-shots de Monster High! Espero que les gusten estás minis historias de cada uno de estos personajes. ¡Espero que le gusten!
