◆━━━━━━━◆❃◆━━━━━━━◆
Cleo De Nile
◆━━━━━━━◆❃◆━━━━━━━◆
Era un día típico en Monster High, el instituto donde lo monstruoso era la norma y la elegancia una exigencia para algunos. Entre los estudiantes, dos figuras destacaban entre la multitud Cleo de Nile, la realeza egipcia envuelta en vendas doradas y su mejor amiga T/N, una vampira de imponente presencia.
Desde el primer día en que T/N puso un pie en la escuela, Cleo supo que había encontrado a alguien especial. Si bien la momia solía rodearse de seguidores que obedecían sus órdenes sin chistar, había algo en T/N que la desafiaba de una manera intrigante. Quizás era la forma en que sus ojos rojizos brillaban en la oscuridad o la paciencia inquebrantable con la que afrontaba la intensidad de Cleo. A diferencia de los demás, la vampira no la idolatraba ni temía, sino que la trataba como una igual.
—Sabes que si seguimos caminando a este ritmo, llegaremos tarde a clase —Murmuró T/N con su voz grave pero serena, su capa ondeando levemente con el movimiento.
Cleo rodó los ojos, deteniéndose solo un instante para admirar su reflejo en un espejo que colgaba en el pasillo.
—Por favor, querida, la clase empieza cuando yo llego —Respondió con su típica confianza, ajustando la diadema de oro en su frente.
T/N reprimió una sonrisa, mostrando un atisbo de sus colmillos. Cleo era así arrogante, dramática y encantadoramente imposible. Pero a pesar de su actitud de diva, tenía un corazón leal y protector, especialmente cuando se trataba de quienes realmente le importaban.
Su amistad había florecido entre desafíos y secretos. T/N poseía una gran resistencia y una conexión especial con la noche gracias a su naturaleza vampírica. Al principio, Cleo se sintió desconcertada por la capacidad de su amiga para moverse con tal gracia en la oscuridad, pero pronto aprendió a apreciar su habilidad para detectar peligros antes de que surgieran. Más de una vez, T/N la había salvado de desastres sociales y situaciones embarazosas, como cuando le susurró que no usara aquel vestido dorado en el baile de medianoche porque alguien había planeado arruinarlo con un hechizo de descomposición.
A pesar de las diferencias en sus personalidades, ambas compartían momentos únicos. Las tardes de compras eran sagradas para Cleo y T/N, paseando entre boutiques de moda monstruosa en busca de los accesorios más lujosos y exclusivos. Cleo, con su ojo exigente para la moda, daba su aprobación con un gesto altivo, mientras que T/N evaluaba la funcionalidad de cada prenda con su característica calma.
—Si esto no tiene al menos tres adornos dorados, no lo llevo —Declaraba Cleo con firmeza.
—Y si no puedo moverme con esto, no lo usaré —Respondía T/N con una leve sonrisa.
Las noches de pijamadas también eran imprescindibles. Entre mascarillas de oro, películas de terror y confesiones a media luz, su amistad se fortalecía con cada risa compartida. T/N, aunque más reservada, siempre terminaba contagiada por la energía de Cleo, quien insistía en sesiones de maquillaje y peinados que, según ella la harían "Brillar aún más".
—Si me pones más brillo, pareceré una estatua dorada en exhibición —Bromeaba T/N.
—Querida, ya eres una obra de arte —Replicaba Cleo con un guiño.
Sin embargo, su amistad no siempre fue fácil. La presencia de T/N no era bien vista por todos en la vida de Cleo. Nefera, su hermana mayor, la consideraba una mala influencia y no perdía oportunidad para criticarla.
—No entiendo por qué te juntas con ella —Dijo Nefera un día, cruzándose de brazos— Los vampiros son demasiado fríos y manipuladores.
Cleo apretó los puños, indignada.
—T/N es más leal que cualquiera de mis supuestas amigas. No necesito la aprobación de nadie para saber con quién quiero estar.
T/N, aunque herida por el comentario de Nefera, se limitó a sonreír con calma. Sabía que con Cleo a su lado, nada podría quebrarla.
No todo en su amistad era glamour y diversión. Hubo momentos en los que su lealtad fue puesta a prueba. Como aquella vez en que Cleo se vio envuelta en un escándalo cuando circuló el rumor de que había robado un collar encantado de la vitrina de la biblioteca. Nadie dudó en señalarla con el dedo, pero T/N no lo creyó ni por un segundo. Se pasó toda la noche investigando, utilizando su agudo oído y su habilidad para moverse sin ser vista, descubriendo que en realidad, el collar había sido tomado por un espectro travieso que quería inculpar a Cleo.
Cuando la verdad salió a la luz, Cleo le dedicó una mirada agradecida a su amiga.
—Sabía que confiarías en mí —Susurró.
—Siempre —Respondió T/N con convicción.
Mientras Monster High seguía con sus historias y dramas, Cleo y T/N continuaban forjando su amistad con cada conversación entre pasillos, cada tarde de compras y cada pijamada llena de risas. Para ellas, la verdadera amistad no conocía barreras ni maldiciones, sino que brillaba con la misma intensidad que el oro que tanto adoraba la princesa egipcia.
ESTÁS LEYENDO
Monster High - One shots
Fanfiction¡Bienvenidos a este one-shots de Monster High! Espero que les gusten estás minis historias de cada uno de estos personajes. ¡Espero que le gusten!
