Clawd Wolf

1.6K 101 2
                                        


◆━━━━━━━◆❃◆━━━━━━━◆

Clawd Wolf

◆━━━━━━━◆❃◆━━━━━━━◆


El sol comenzaba a ocultarse detrás de los árboles, tiñendo el cielo con tonos anaranjados y rosados que reflejaban el espíritu festivo del día. En la casa de T/N, los globos y serpentinas decoraban cada rincón, y una vibrante energía llenaba el ambiente. Era su cumpleaños, y todos sus amigos y familiares se habían reunido para celebrarlo, llenando la casa de risas y voces animadas; pero, a pesar del bullicio, T/N no podía evitar buscar a Clawd su parej con la mirada.

Clawd Wolf, el joven lobo de seis pies cinco pulgadas, caminaba hacia la puerta de la casa de T/N, sosteniendo un paquete envuelto en papel modesto, pero con sumo cuidado. A pesar de su enorme tamaño y su usual confianza, había algo en su expresión que recordaba a un cachorro bajo la lluvia. Durante días había intentado pensar en el regalo perfecto para su novia, pero el dinero no le sobraba, y quería que su obsequio significara algo más que solo un objeto comprado.

Finalmente, esa mañana, después de horas de pensar y darle vueltas, había decidido hacer algo especial con sus propias manos. Un trabajo hecho con esmero y amor, una artesanía que reflejara lo importante que era T/N para él.

Al entrar, Clawd sintió que su corazón se aceleraba al verla. T/N estaba radiante; su cabello rosado como el chicle brillaba a la luz suave de la tarde, y sus ojos amarillos, intensos y profundos, destellaban como dos pequeños soles. Su piel blanca resaltaba entre la decoración festiva, y su sonrisa, que se dirigía a todos los presentes, era un imán que Clawd no podía resistir.

Cuando T/N finalmente lo vio, su rostro se iluminó aún más, y sin esperar, se acercó para abrazarlo. Él la rodeó con sus brazos fuertes y  por un momento, el bullicio de la fiesta desapareció. Clawd tragó saliva, un poco nervioso, mientras su mirada se encontraba con la de T/N. A pesar de su usual confianza y su personalidad extrovertida, se sentía vulnerable bajo el brillo de sus ojos amarillos. Con una sonrisa algo tímida, extendió el regalo hacia ella.


—Feliz cumpleaños al monstruo más bello del mundo —Dijo sus palabras cargadas de afecto sincero.


T/N miró el regalo, un paquete de tamaño mediano envuelto con esmero, aunque de forma modesta. Sintió una calidez en el pecho al ver la delicadeza con la que Clawd había intentado hacer algo especial para ella, y tomó el paquete en sus manos con una mezcla de curiosidad y ternura.

Con cuidado, T/N comenzó a desenvolver el regalo, sintiendo el peso de la expectativa y la emoción. Al abrir la caja, descubrió algo que la dejó sin palabras, un marco de madera que Clawd había tallado con sus propias manos, con sus iniciales entrelazadas y decorado con pequeños detalles que reflejaban sus personalidades. Al fondo, una foto de ambos sonriendo, tomada en uno de sus paseos bajo la luna, les devolvía una mirada feliz y sincera. La madera estaba pulida con dedicación, y cada línea del marco reflejaba el esfuerzo que Clawd había puesto en ello.

T/N sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas al ver el detalle en cada rincón de la artesanía, el cariño palpable en cada pulgada de esa madera cuidadosamente trabajada.


—¿Lo hiciste tú? —Preguntó ella, sorprendida, sus ojos brillando al mirar a Clawd.


Clawd asintió, rascándose la nuca con una mezcla de orgullo y timidez.


—No tenía mucho dinero para algo más elegante —Confesó, sonrojándose un poco—Así que pensé en hacer algo que realmente significara algo, que... que reflejara lo mucho que me importas.


T/N no pudo contener la emoción y, sin decir una palabra, se lanzó hacia él y lo abrazó con fuerza, enterrando su rostro en su pecho. Clawd correspondió el abrazo, rodeándola con sus brazos con una ternura que casi parecía imposible en alguien de su tamaño y fuerza. En ese instante, el aullido lejano de un lobo resonó en el horizonte, como si la noche misma celebrara el momento.


—Es perfecto, Clawd. Eres el mejor novio que podría pedir —Susurró T/N contra su pecho, elevando la mirada para encontrarse con esos ojos cálidos y castaños que la miraban con devoción.


Él sonrió y, sin pensar, inclinó su cabeza y dejó un beso en sus labios. Se sintió agradecido, no solo por el hecho de que su regalo le hubiera gustado, sino por tener a alguien como T/N a su lado.

Juntos, de pie en medio de la celebración, compartieron una sonrisa que parecía eterna.

 Mientras el mundo seguía girando a su alrededor, ambos supieron que tenían algo más que un simple regalo de cumpleaños; tenían un vínculo hecho de comprensión, cariño y un amor sincero que crecía cada día.

Monster High - One shotsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora