◆━━━━━━━◆❃◆━━━━━━━◆
Robecca Steam
◆━━━━━━━◆❃◆━━━━━━━◆
La tarde se había deslizado suavemente sobre el campus de Monster High, envolviendo cada rincón en un tenue brillo dorado mientras el sol comenzaba a ponerse detrás de las montañas. Robecca Steam, con su habitual aire meticuloso, revisaba los tornillos en su muñeca izquierda con una precisión casi mecánica. Su cabello largo y ondulado, negro con mechas azules, ondeaba suavemente mientras se movía de un lado a otro, su cola de caballo manteniéndose en su lugar gracias a un lazo de cuero marrón. Desde un rincón del jardín, T/N la fantasma de aspecto antiguo, observaba a Robecca con una mezcla de curiosidad y admiración. Su presencia era casi etérea, una sombra transparente que se movía con una gracia inquietante, como si flotara en la brisa.
Robecca había estado ajustando sus gafas, con ese aire de perfeccionismo que nunca dejaba de sorprender a T/N. Siempre cuidando los detalles, siempre asegurándose de que todo estuviera en orden. T/N se sentó en un banco cercano, su aspecto intangible haciendo que se mezclara con el entorno. Los ojos de Robecca se levantaron hacia ella de vez en cuando, sus iris en forma de ruedas dentadas parpadeando bajo la luz del atardecer. Había algo tranquilizador en la presencia de Robecca, algo que hacía que T/N se sintiera como en casa, a pesar de su naturaleza fantasmal.
—¡Hola Robecca! —Saludó T/N, su voz suave y casi inaudible, como si se desvaneciera en el aire—¿Qué estás haciendo ahí? —Su tono tenía un leve dejo de timidez, como siempre.
Robecca se volvió hacia ella, levantando una ceja con una expresión que indicaba curiosidad y sorpresa. Era evidente que no esperaba encontrarse con una fantasmal como T/N en ese momento, pero eso no le molestaba. La fantasía de la vieja escuela que ambas compartían era algo que las unía más allá de cualquier barrera sobrenatural.
—Oh, solo ajustando unos tornillos —Respondió Robecca con un encogimiento de hombros, su tono práctico— ¿Y tú T/N? ¿Qué te trae por aquí?
T/N sonrió débilmente, como si fuera incapaz de ocultar su entusiasmo al encontrarse con alguien que entendía su amor por las antigüedades y la tecnología obsoleta. Su vestido de encajes antiguos y su capa casi transparente fluían alrededor de ella mientras se acercaba a Robecca. Era como si ambos vivieran en diferentes épocas, pero se comprendieran a la perfección.
—Solo estaba dando un paseo —Contestó T/N, su voz susurrante—Me gusta estar aquí, cerca de los árboles. Me recuerda a tiempos más simples, como los que vivía mi padre.
Robecca asintió con comprensión, sintiendo un destello de nostalgia por el tiempo en que la tecnología era menos avanzada y el mundo era un lugar más puro. A pesar de su aversión inicial por lo moderno, se había adaptado bien, pero aún así extrañaba la época en que fue creada por Hexiciah Steam.
—Sí, yo también extraño esos días —Comentó Robecca con una sonrisa leve—Aunque no todos los avances modernos son tan malos. A veces, incluso me sorprendo usando algunos de ellos.
T/N ladeó la cabeza, su mirada curiosa pero indulgente. Robecca había aprendido a adaptarse, pero su corazón todavía residía en el pasado. Era una criatura que anhelaba un tiempo menos complejo, un lugar donde las conexiones humanas eran más sinceras y menos mediadas por la tecnología.
—¿Te gustan los dispositivos modernos? —Preguntó T/N, su tono casi tentativo, como si no quisiera ofender a su amiga.
Robecca se encogió de hombros, su expresión momentáneamente sombría. Sus ojos cobrizos brillaron mientras pensaba en su respuesta.
—No realmente—Admitió finalmente—Me siento más cómoda con las máquinas de escribir y las velas. Esas cosas me recuerdan a mi padre, a los días en que él aún estaba conmigo. Extraño esos tiempos.
T/N asintió, entendiendo perfectamente. Había algo en la aversión compartida por la tecnología moderna que las unía, un vínculo que era difícil de explicar, pero que se sentía natural. A veces, las cosas más simples eran las más valiosas.
—Yo también extraño esos días —Dijo T/N, su tono suave y nostálgico—Aunque, para mí, todo es un poco diferente. Vivir como un fantasma tiene sus propios desafíos, pero creo que también tiene sus beneficios. Como estar siempre cerca de mis recuerdos.
Robecca la miró, sorprendida por la manera en que T/N hablaba de su situación. Era un poco triste, pero también era un reflejo de la fortaleza y la adaptabilidad que ambas compartían.
—Sí, supongo que es cierto —Comentó Robecca, su voz tranquila—A veces me gustaría poder recordar más sobre mi propia vida, pero la tecnología que me falta me lo impide. Sólo tengo fragmentos, pequeños destellos de un pasado que apenas reconozco.
T/N asintió, comprendiendo perfectamente la frustración que Robecca sentía al no poder conectar todos los puntos de su vida. Era algo que ambos compartían, una sensación de desconexión que los hacía buscar consuelo en el pasado.
—A veces siento que sólo estamos aquí para aprender a adaptarnos —Dijo T/N con una sonrisa leve—Pero creo que está bien. A veces, lo antiguo tiene más valor que lo nuevo.
Robecca sonrió con un brillo en sus ojos, como si la conversación hubiera encendido algo en su interior. La conexión entre ellas se volvía más profunda, una amistad que se fortalecía a través de su amor compartido por el pasado y una aversión mutua hacia el presente.
—Quizás tengas razón —Dijo Robecca, su voz llena de calidez—Al final, es la adaptabilidad lo que importa. Siempre que sigamos siendo nosotros mismos, no importa dónde estemos o qué tecnología usemos.
T/N asintió, su cola de conejo moviéndose suavemente detrás de ella mientras se acomodaba en el banco. La tarde se estaba desvaneciendo y el cielo comenzaba a teñirse de púrpura y rosa, un hermoso telón de fondo para una amistad que parecía estar hecha para durar.
—Estoy feliz de haber encontrado a alguien como tú, Robecca —Dijo T/N, su voz apenas un susurro— Alguien que entiende cómo me siento.
Robecca asintió, sabiendo que esta era la verdadera esencia de la amistad, la comprensión mutua a través de los desafíos compartidos, sin importar cuán diferentes fueran sus circunstancias.
—Yo también —Respondió Robecca, su tono genuino—Es bueno tener a alguien con quien compartir estos pensamientos y recuerdos.
Mientras los dos amigos se sentaban allí, observando el atardecer juntos, sabían que tenían mucho por delante. Compartían no solo un amor por el pasado, sino también una pasión por el presente, cada una aceptando a la otra con todas sus peculiaridades. La vida en Monster High había llevado a Robecca y a T/N a encontrarse, ese encuentro había sido un regalo, un lazo invisible que los unía a través del tiempo y el espacio.
ESTÁS LEYENDO
Monster High - One shots
Fanfiction¡Bienvenidos a este one-shots de Monster High! Espero que les gusten estás minis historias de cada uno de estos personajes. ¡Espero que le gusten!
