◆━━━━━━━◆❃◆━━━━━━━◆
Skelita Calaveras
◆━━━━━━━◆❃◆━━━━━━━◆
Desde que llegó a Monster High, T/N había sentido una atracción irrefrenable por Skelita Calaveras. Su dulzura, su amor por la tradición y la manera en que hablaba de su cultura con tanto orgullo hacían que el corazón monstruoso de T/N latiera más rápido. Pero aunque era audaz en muchos aspectos, cuando se trataba de confesar sus sentimientos, las palabras se le atascaban en la garganta.
Fue por eso que, una tarde en la cafetería de Monster High, se encontraba sentada frente a sus dos mejores amigas, Clawdeen Wolf y Jinafire Long. Las tres compartían una bandeja de bocadillos cuando T/N dejó escapar un profundo suspiro, apoyando el rostro en su mano con expresión frustrada.
—Ugh, chicas... no sé cómo hacerlo. Skelita es tan increíble y yo solo... ¡Quiero que sepa lo que siento sin sonar como una tonta! —Exclamó, entrecerrando los ojos.
Clawdeen, con su característica confianza, sonrió con diversión.
—Por favor, T/N. No es tan difícil. Solo tienes que ir y decirle que te gusta. Fin de la historia —Dijo, dándole un codazo.
—No todas podemos ser tan directas como tú, Clawdeen —Intervino Jinafire con una sonrisa misteriosa—Pero T/N ¿Por qué no lo haces de una manera que conecte con ella? Algo que le demuestre cuánto aprecias su cultura.
T/N parpadeó, pensativa.
—¿A qué te refieres?
Jinafire y Clawdeen intercambiaron miradas cómplices antes de que una gran idea naciera entre ellas.
—Una serenata —Dijeron al unísono, con una sonrisa traviesa.
—¡Oh! ¡Eso es perfecto! —Exclamó Jinafire—En su cultura, es una de las maneras más románticas de expresar amor.
T/N sintió su rostro calentarse, pero su mente ya estaba trabajando. Sabía que su acento italiano se notaría, pero ¿Acaso eso no haría que la serenata fuera aún más especial? Con una mezcla de emoción y nerviosismo, se levantó de la mesa.
—Necesito conseguir un traje de mariachi —Dijo con determinación.
Clawdeen sonrio.
—Déjanos eso a nosotras.
Skelita estaba en su habitación, acomodando su altar con fotos de sus familiares y decoraciones de cempasúchil. La tranquilidad de la noche la envolvía, hasta que un sonido la hizo detenerse en seco.
Un rasgueo de guitarra. Un violín prolongando una nota nostálgica. Luego, una voz. Skelita abrió los ojos con sorpresa y se apresuró a la ventana. Al asomarse, su aliento se quedó atrapado en su garganta.
Ahí, en medio de la calle, iluminada por la luna y con una mirada llena de determinación, estaba T/N vestida con un elegante traje de mariachi, adaptado con toques femeninos que resaltaban su figura. La chaqueta corta, adornada con detalles dorados, los pantalones ajustados con botones plateados a los costados, y un gran moño de seda negra atado al cuello. Pero lo que más llamó la atención de Skelita fue el sombrero de ala ancha que sostenía en una mano, mientras con la otra tomaba la guitarra.
Luego, T/N comenzó a cantar. Su acento italiano se deslizaba sobre las palabras en español, dándoles una cadencia única, una mezcla de pasión extranjera con el alma de la tradición mexicana. Su voz, potente y llena de sentimiento, se elevaba en la noche, llevando consigo las notas de una romántica canción de amor. Detrás de ella, un pequeño grupo de monstruos músicos la acompañaban con trompetas y violines.
"Eres la luz que ilumina mi senda,
con cada paso, mi alma comprenda,
que sin tu amor, mi vida es desierto,
y con tu risa, el mundo es perfecto..."
Skelita llevó una mano a su boca, conmovida. Nunca había imaginado algo así. T/N, con su torpe pero encantador español, con su inquebrantable determinación, estaba ahí, exponiendo su corazón ante ella de la manera más hermosa posible.
T/N alzó la vista hacia la ventana y sus miradas se encontraron. Skelita sintió una calidez expandirse en su pecho. Cuando la canción terminó, un breve silencio se apoderó de la calle. T/N respiró hondo y habló, su voz más suave ahora.
—Skelita... —Hizo una pausa, como si reuniera valor—No soy buena con las palabras, pero quiero que sepas que cada vez que te miro, siento que el mundo es más hermoso. Me gustas. Mucho.
El corazón fantasmal de Skelita latía con fuerza en su pecho. Sin dudarlo, se inclinó sobre la ventana y sonrió con dulzura.
—T/N, eso ha sido lo más hermoso que alguien ha hecho por mí —Dijo con voz emocionada— Ven aquí, por favor.
Sin pensarlo dos veces, T/N corrió hasta la puerta de la casa. Cuando Skelita salió, no hubo necesidad de más palabras. Se miraron, y en un instante, Skelita se inclinó, presionando un beso suave sobre la mejilla de T/N.
—Tú también me gustas —Susurró.
Los mariachis esqueléticos detrás de ellas estallaron en vítores y música nuevamente, celebrando el nacimiento de un nuevo amor. T/N sonrió, sintiendo que todo había valido la pena. Skelita era su mundo, y esa noche había encontrado la manera perfecta de decíselo.
ESTÁS LEYENDO
Monster High - One shots
Fanfiction¡Bienvenidos a este one-shots de Monster High! Espero que les gusten estás minis historias de cada uno de estos personajes. ¡Espero que le gusten!
