◆━━━━━━━◆❃◆━━━━━━━◆
Skelita Calaveras
◆━━━━━━━◆❃◆━━━━━━━◆
Skelita Calaveras había crecido en la calidez de Campasuchill, México, rodeada de la riqueza de su cultura y la historia de sus antepasados. Desde que tenía memoria, su vida había estado envuelta en los vibrantes colores del papel picado, en el aroma dulce del cempasúchil y en las historias que su abuela le narraba cada noche. Cada rincón de su hogar estaba impregnado de recuerdos, de tradiciones que se transmitían de generación en generación. Para Skelita, el pasado no era algo distante, sino un lazo inquebrantable que la unía a su familia, incluso a aquellos que habían partido hace mucho.
Su llegada a Monster High marcó un cambio importante en su vida. Era un lugar diferente, emocionante, lleno de monstruos de todas partes del mundo, cada uno con sus propias costumbres y maneras de ver la vida. Aquí podía explorar nuevas pasiones, conocer otras perspectivas y, sobre todo, construir lazos inesperados. Y entre todas esas nuevas experiencias, estaba T/N.
T/N era todo lo que Skelita no era. Rebelde, audaz, con una chispa indomable en su mirada y un espíritu libre que no se sometía a reglas innecesarias. Su actitud desafiante podía resultar intimidante para algunos, pero bajo esa apariencia de dureza, Skelita descubrió un corazón inmenso, lleno de comprensión y lealtad. Skelita nunca supo exactamente en qué momento T/N la había cautivado por completo, pero lo cierto era que, desde que se conocieron, sus diferencias se complementaban como si estuvieran destinadas a encontrarse.
El primer encuentro
Todo comenzó de la manera más fortuita. Skelita había llegado tarde a su clase de costura y diseño, corriendo por los pasillos de Monster High con la esperanza de no recibir una reprimenda. En su apresuramiento, tropezó con una pila de telas que, para su horror, pertenecían a T/N. La chica monstruo, con su característico ceño fruncido, estaba a punto de soltar un comentario mordaz cuando notó la expresión de Skelita: una mezcla de disculpa genuina y nerviosismo.
—No pasa nada —Dijo T/N, sorprendiéndose a sí misma al no reaccionar con su habitual sarcasmo—Solo ten más cuidado la próxima vez, Calaveras.
Desde ese día, sus caminos se cruzaron con frecuencia. Al principio, sus interacciones eran limitadas a la clase, donde Skelita admiraba la forma en que T/N combinaba colores atrevidos y diseños únicos. Luego, comenzaron a coincidir en la biblioteca, donde Skelita ayudaba a T/N con sus ensayos y, a cambio, T/N la convencía de hacer cosas fuera de su zona de confort, como escaparse al cementerio de la escuela a contar historias de terror. Cada noche de travesuras compartidas las unía más, hasta que su amistad se transformó en algo más profundo.
...
El día en que finalmente confesaron sus sentimientos fue una noche de luna llena, cuando Monster High organizó un festival cultural. Skelita había preparado un altar para el Día de los Muertos, dedicado a sus ancestros. T/N, a pesar de no estar acostumbrada a ese tipo de eventos, se ofreció a ayudarla. Pasaron horas decorando el altar con flores de cempasúchil, velas brillantes y pequeñas ofrendas. Cuando terminaron, T/N se quedó observando una fotografía en el altar con una expresión reflexiva.
—¿Quién es? —Preguntó con voz suave.
—Mi abuelo —Respondió Skelita con una sonrisa melancólica—Fue un gran músico. Siempre me decía que la vida está hecha de momentos hermosos y que no debemos dejar pasar ninguno.
T/N se quedó en silencio por un momento antes de tomar la mano de Skelita entre las suyas.
—Entonces, no quiero dejar pasar esto —dijo, con su característico tono desafiante, pero con un toque de vulnerabilidad—Me gustas, Skelita. Mucho.
El corazón de Skelita se aceleró, o al menos, la sensación fantasmal de tener un corazón. Sonrió, sintiendo que su abuela estaría orgullosa de ella por seguir su instinto.
—T/N, yo también siento lo mismo.
Desde esa noche, fueron inseparables. Hubo días llenos de risas, como cuando intentaron hacer pan de muerto en la cocina de Monster High y terminaron cubiertas de harina de pies a cabeza. O cuando T/N llevó a Skelita a un concierto de rock monstruoso y a pesar del estruendo, terminaron abrazadas, disfrutando del momento.
También hubo momentos tiernos, como aquella tarde lluviosa en la que se refugiaron bajo un enorme árbol en el bosque cercano. T/N, con su chaqueta de cuero mojada, se quitó su bufanda y la envolvió alrededor de Skelita, asegurándose de que estuviera cómoda.
—No te vayas a desarmar con el frío —Bromeó, mientras Skelita reía con dulzura.
Una noche, mientras observaban las estrellas desde la azotea de Monster High, T/N se giró hacia Skelita con una mirada seria.
—Quiero que sepas algo —Dijo—No importa qué pase en el futuro, siempre estaré contigo. Siempre seré tu soporte, así como tú eres el mío.
Skelita, conmovida, tomó la mano de T/N y entrelazó sus dedos con los huesudos suyos.
—Y yo contigo, mi amor. Siempre.
Bajo la luz de la luna, se prometieron amor eterno, una historia que ni el tiempo ni la muerte podrían borrar.
ESTÁS LEYENDO
Monster High - One shots
Fanfic¡Bienvenidos a este one-shots de Monster High! Espero que les gusten estás minis historias de cada uno de estos personajes. ¡Espero que le gusten!
