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Operetta
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En el oscuro y enigmático refugio de las catacumbas de Monster High, donde las paredes de piedra conservaban los ecos de un pasado olvidado y las luces tenues de las velas iluminaban los rincones más ocultos, Operetta se sentía como en casa. Ese era su santuario personal, un espacio donde nadie podía juzgarla, donde podía ser ella misma sin restricciones ni expectativas. En su pequeño teatro privado, rodeada por antiguos órganos de tubos, guitarras personalizadas y discos de vinilo, la música se convertía en su único lenguaje, la única forma de expresión genuina que conocía. En ese espacio, todo lo que ocurría alrededor se desvanecía, solo quedaba la melodía, el ritmo, y la fuerza de sus propios sentimientos.
Operetta había crecido con un propósito claro: ser libre, ser diferente, no seguir las reglas impuestas por la sociedad ni por las expectativas de los demás. La hija del Fantasma de la Ópera, famosa por su actitud rebelde y su estilo único, había aprendido a construir una muralla a su alrededor, a esconder sus emociones y su vulnerabilidad detrás de su carácter fuerte y desafiante. Para ella, la vida era como una canción, y ella la tocaba a su manera, sin importar lo que los demás pensaran.
Pero todo cambió el día en que conoció a T/N.
T/N era una chica monstruo como ninguna otra. Su presencia era como un susurro de viento en un campo de flores, suave pero con una fuerza y determinación que no pasaban desapercibidas. Su piel de un verde esmeralda claro parecía brillar sutilmente bajo la luz de las velas, mientras sus ojos, de un verde profundo, reflejaban una sabiduría silenciosa que hacía que cualquier palabra sonara innecesaria. A diferencia de muchos en Monster High, T/N no buscaba llamar la atención, no se trataba de destacar ni de sobresalir, sino de ser ella misma, con una calma que parecía atraer la mirada de aquellos que, como Operetta, buscaban algo más allá de lo superficial.
Desde el primer momento en que se cruzaron en los pasillos de la escuela, Operetta sintió algo inexplicable. No era solo la belleza de T/N, ni su aire enigmático, era algo más profundo, algo que despertó una curiosidad en ella que nunca había experimentado. Mientras los demás estudiantes pasaban rápidamente por sus vidas, T/N se detenía en los detalles, observaba sin juzgar, escuchaba sin apresurarse a dar una opinión. Era como si, al estar cerca de ella, el mundo de Operetta se volviera un poco más claro, como si la rebelde hija del Fantasma de la Ópera encontrara, en la tranquilidad de T/N, una especie de equilibrio que nunca había tenido antes.
Al principio, las interacciones entre ellas fueron tímidas, cargadas de una tensión silenciosa. Operetta, acostumbrada a estar sola, se sentía incómoda con la idea de conectarse con alguien. Sin embargo, había algo en T/N que la hacía sentirse extrañamente tranquila, como si pudiera ser vulnerable sin ser juzgada. T/N no presionaba, no le pedía nada, solo la acompañaba en su espacio, sin prisas. Y eso fue lo que Operetta necesitaba: alguien que no la apurara, que no la forzara a ser algo que no era.
Fue una tarde, durante una de esas frecuentes visitas de T/N a las catacumbas, cuando la primera chispa de una verdadera conexión se encendió. Operetta estaba en su órgano de tubos, tocando una de sus melodías favoritas, una canción melancólica que hablaba de libertad y de luchar contra las expectativas. Mientras las notas flotaban en el aire, T/N se sentó en el borde del escenario, observando en silencio. Era una escena tan íntima que, por un momento, Operetta pensó en detenerse, en apartarse, en evitar esa vulnerabilidad. Pero algo en la mirada de T/N la hizo seguir. No había juicio en sus ojos, solo comprensión.
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Monster High - One shots
Fanfiction¡Bienvenidos a este one-shots de Monster High! Espero que les gusten estás minis historias de cada uno de estos personajes. ¡Espero que le gusten!
