Gillington (Gil) Webber

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Gillington "Gil" Webber

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T/N era una Hydranea, una criatura de agua dulce con la capacidad de camuflarse entre los lirios y transformar sus extremidades en suaves corrientes para moverse sigilosamente. Su piel resplandecía con un tono azul verdoso, y sus ojos brillaban como el reflejo de la luna en el agua.

Desde que llegó a Monster High, no pudo evitar fijarse en Gil Webber. Algo en su manera de sonreír con timidez y en su actitud relajada la hacía sentir intrigada. Pero, aunque compartían la misma esencia de agua dulce, el corazón de Gil seguía aferrado a Lagoona Blue, la monstruo marina que había sido su novia y con quien ya no podía estar por culpa de sus padres.

T/N y Gil comenzaron a pasar más tiempo juntos. Al principio, simplemente compartían clases y hablaban sobre deportes acuáticos, pero pronto sus conversaciones se hicieron más profundas. Ella entendía lo que era tener una familia con expectativas estrictas y sentía la frustración de Gil. A pesar de que él trataba de esconderlo, su tristeza se asomaba cada vez que mencionaba a Lagoona.


—No es justo, Gil. Tus padres no deberían decidir por ti —Dijo T/N una tarde mientras flotaban en el lago detrás de la escuela.


Gil suspiró, mirando su reflejo en el agua.


—Lo sé, pero ellos son mi familia. Han sido así toda la vida...

—¿Y tú? ¿No tienes derecho a decidir lo que quieres? —Insistió ella.


Él la miró con una mezcla de sorpresa y culpa. T/N sintió que su corazón latía con fuerza, pero se obligó a mantenerse firme. No quería ser un simple consuelo para Gil, quería que la viera de verdad.

El problema era que Lagoona aún rondaba su mente. No ayudaba que la chica marina también seguía mostrando sentimientos por él, aunque sabía que su relación estaba prohibida. Cada encuentro entre ellos estaba cargado de nostalgia y frustración. T/N lo notaba, y aunque intentaba ignorarlo, el peso de esa historia la oprimía.

Un día, después de una competencia de natación en la que T/N y Gil habían participado juntos, Lagoona se acercó a él. T/N observó a lo lejos, sintiendo la tensión en el aire. Lagoona le tomó las manos y le habló con una voz suave, pero dolida.


—Aún me quieres ¿Verdad? —Preguntó Lagoona, sus ojos reflejando un océano de emociones.


Gil tragó saliva, pero antes de que pudiera responder, T/N decidió intervenir. No podía seguir siendo solo una espectadora.


—¿Y si eso ya no importa? —Dijo con firmeza, cruzando los brazos.


Lagoona la miró sorprendida, y Gil pareció paralizarse. T/N continuó.


—Si él aún te quiere, pero no pueden estar juntos ¿Qué sentido tiene seguir hiriéndose? —Sus palabras eran duras, pero sinceras. Miró a Gil directamente— ¿Hasta cuándo vas a quedarte atrapado en lo que pudo ser?

El silencio entre los tres se hizo pesado. Gil bajó la mirada y susurró—No lo sé...


T/N sintió una punzada de decepción, pero también comprendió algo. No podía forzar los sentimientos de Gil. Todo lo que podía hacer era seguir siendo ella misma, y si algún día él decidía mirarla de verdad, entonces valdría la pena. Sin embargo, eso no significaba que debía quedarse esperando eternamente.

Esa noche, T/N se sumergió en las aguas del lago, dejando que la corriente acariciara su piel. Pensó en todo lo que había vivido desde que llegó a Monster High, en sus sentimientos por Gil y en la sombra de Lagoona que siempre parecía interponerse. Por primera vez en mucho tiempo, se permitió dudar. ¿Era justo para ella misma seguir aferrándose a alguien que no estaba listo para verla?

Al día siguiente, con el corazón latiendo con fuerza, decidió enfrentar la verdad.


—Gil, hay algo que debo decirte —Dijo cuando lo encontró junto al lago. Él levantó la mirada, expectante.

—¿Qué pasa, T/N?


Ella tomó aire y habló con firmeza, aunque su voz temblaba un poco.


—Me gustas. Desde hace tiempo, mucho más de lo que debería... pero sé que aún amas a Lagoona.


Los ojos de Gil se abrieron con sorpresa, y por un momento, pareció perdido en sus pensamientos. T/N continuó antes de que él pudiera decir algo.


—No te lo digo para que me elijas o para hacerte sentir culpable. Solo... necesitaba ser honesta conmigo misma. No quiero seguir esperando por alguien que tiene el corazón en otro lugar.


Gil bajó la mirada, su expresión llena de conflicto.


—T/N, yo... eres increíble. De verdad lo eres, y me importa mucho nuestra amistad. Pero...

—No necesitas decirlo —Lo interrumpió con una pequeña sonrisa, aunque en su interior dolía— Ya lo sé. Y está bien.


Por un instante, el silencio se extendió entre ellos, solo interrumpido por el suave movimiento del agua. Gil parecía querer decir algo más, pero T/N ya había tomado su decisión. No podía seguir atrapada en algo que nunca sería suyo.

Se alejó con la cabeza en alto, sintiendo una mezcla de alivio y tristeza. Tal vez el tiempo curaría la herida, y quizá algún día encontraría a alguien que la viera de verdad. Pero por ahora, lo único que podía hacer era seguir adelante, con la certeza de que había sido fiel a sus sentimientos.

Monster High - One shotsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora