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Robecca Steam
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Era un día brillante y soleado en Monster High, un lugar lleno de monstruos, criaturas y secretos. En medio de las risas y el bullicio de las clases, Robecca Steam se encontraba en su rincón habitual en el laboratorio de ciencias, ajustando sus mecanismos y poniendo al día su enorme colección de herramientas, tal como siempre lo hacía. Aunque la escuela estaba llena de avances tecnológicos, Robecca siempre prefería los métodos antiguos: máquinas de escribir, velas en lugar de luces eléctricas, y su amor por los engranajes y tornillos en lugar de dispositivos modernos. Para ella, esas máquinas complejas de tecnología reciente solo representaban un caos. No importaba lo mucho que se esforzara por adaptarse, no lograba sentirse cómoda con las computadoras o teléfonos inteligentes.
Pero, a pesar de su perenne calma, había algo que la atormentaba: su creciente atracción por T/N. Una alienígena misteriosa que, aunque no encajaba en muchos aspectos del mundo humano, parecía tener una conexión inexplicable con Robecca. Era tranquila, siempre observadora, pero también poseía una intensidad que Robecca no sabía cómo manejar. Aunque su relación siempre había sido amistosa, Robecca no podía evitar sentirse nerviosa cada vez que T/N se acercaba. No podía explicarlo, pero en esos momentos, sus engranajes parecían desajustarse y el vapor comenzaba a elevarse de sus oídos. A pesar de ser una robot, Robecca sentía que su corazón latía más fuerte con cada encuentro.
Por otro lado, T/N no era ajena a los sentimientos de Robecca. Aunque no hablaba mucho de ellos, había algo en su mirada cuando observaba a la robot que delataba una conexión más profunda. T/N era reservada, como si su corazón estuviera cubierto por una capa de indiferencia. Pero Robecca sabía, de alguna manera, que T/N también sentía una atracción por ella, aunque ambas se mantenían en silencio. En cierto modo, ambas estaban atrapadas en su propio mundo de inseguridades. Robecca, por su naturaleza de ser una máquina del pasado, temía que T/N no comprendiera su mundo y sus defectos. Y T/N, siendo una alienígena que pertenecía a un lugar muy lejano, no podía evitar sentirse distante de los demás, incluyendo a Robecca, aunque su corazón le decía otra cosa.
Un día, mientras Robecca organizaba su estación de trabajo en el laboratorio, Operetta y Rochella se acercaron con sonrisas cómplices. Las dos habían observado en silencio durante semanas el intercambio entre Robecca y T/N, y se dieron cuenta de lo evidente que era la química entre ellas, aunque ambas intentaban ocultarlo. Era como si Robecca estuviera atrapada entre los engranajes de su propia inseguridad y su miedo a lo desconocido. Y T/N, aunque mucho más tranquila, también parecía estar luchando con lo que sentía.
— ¡Robecca, por favor! —Dijo Operetta, su voz llena de impaciencia mientras observaba a su amiga desde el umbral de la puerta—¡Es evidente que te gusta T/N! ¿Qué más estás esperando para hacer algo al respecto?
Robecca levantó la cabeza, pero al ver la mirada de Operetta, su rostro metálico adquirió un tono cobrizo aún más cálido, lo cual era una mezcla de incomodidad y nerviosismo.
— No sé si ella... siente lo mismo —Respondió Robecca, mientras su voz titubeaba.
Rochella, al escuchar esto, suspiró y se acercó a ella, dándole un suave toque en el hombro.
— Robecca, lo que no estás viendo es que T/N también tiene sentimientos por ti —Dijo Rochella con una sonrisa comprensiva—Solo están esperando a que alguien dé el primer paso.
Operetta, siempre directa— ¡Es que es obvio! ¡Ambas son unas torpes cuando se trata de esto! Ya basta de esperar que las cosas se resuelvan solas. ¡Es hora de que hagas algo!
Robecca miró a sus amigas, sin saber qué decir. Aunque sus palabras tenían sentido, el miedo a arruinar la relación con T/N la paralizaba. Había pasado tanto tiempo siendo una máquina solitaria, ajustando piezas y engranajes, que el concepto de amor y emociones humanas la desbordaba. ¿Y si al confesar sus sentimientos todo cambiaba? ¿Y si T/N no compartía su amor?
La conversación de sus amigas resonó en su mente durante días. Las palabras de Operetta y Rochella no la dejaban en paz, pero también se sentía atrapada. Su mente estaba llena de dudas, y cada vez que pensaba en T/N, sus sentimientos se confundían con la nostalgia por un pasado que ya no podía alcanzar. Sin embargo, algo en su interior le decía que necesitaba dar el siguiente paso.
Una tarde, mientras Robecca revisaba sus viejas cartas escritas a máquina, un sonido suave y familiar la sacó de su concentración. Levantó la vista y vio a T/N entrar al laboratorio, como siempre, de manera silenciosa, pero con una presencia que Robecca no podía ignorar. T/N la miró con su habitual calma, pero esa tarde había algo diferente en su mirada. Había una suavidad, una comprensión, como si hubiera estado esperando este momento tanto como Robecca.
— ¿Te molesta si me siento un momento? —Preguntó T/N, su voz suave, pero con un toque de vulnerabilidad que Robecca nunca antes había percibido.
Robecca, algo sorprendida, asintió. T/N se sentó cerca de ella, y por un momento, el tiempo pareció detenerse. No había ruido, solo la calma de la habitación, y el suave zumbido de los engranajes en el cuerpo de Robecca. Por fin, después de tanto tiempo de dudar, Robecca sintió que el momento había llegado.
— T/N... —Comenzó Robecca, su voz temblorosa, pero decidida—Yo... yo siento algo por ti. No sé cómo expresarlo, pero desde que te conocí, algo dentro de mí ha cambiado. Siempre te he admirado, y no quiero seguir ocultando lo que siento.
El corazón de Robecca, aunque no era un corazón biológico, parecía latir más fuerte que nunca. Estaba esperando una respuesta, una señal de T/N, pero el silencio entre ellas era casi insoportable.
Finalmente, T/N sonrió suavemente, su expresión tranquila pero llena de emoción. Con una mirada que Robecca nunca olvidaría, le tomó la mano, suavemente, como si fuera algo natural.
— Robecca, yo también siento lo mismo. No sabía cómo decirlo, pero... siempre he sentido una conexión contigo. No es algo fácil para mí expresar mis sentimientos, pero creo que ambos hemos estado esperando este momento.
Robecca sintió una oleada de alivio y felicidad que recorrió su cuerpo, más allá de los engranajes que usualmente dominaban su ser. Por primera vez, no se sentía sola ni desconectada. A su lado estaba T/N, una persona que entendía lo que había vivido y lo que estaba sintiendo, sin juzgarla.
Operetta y Rochella, que se encontraban observando desde la puerta, se sonrieron al ver cómo Robecca y T/N finalmente expresaban lo que había estado oculto tanto tiempo. Las dos chicas se abrazaron con alegría, sabiendo que su pequeña intervención había ayudado a que dos almas perdidas pudieran finalmente encontrarse.
Desde ese momento, Robecca y T/N comenzaron una nueva etapa en su relación. No fue fácil, por supuesto. Había muchas inseguridades y diferencias que superar, pero lo importante era que se tenían la una a la otra. Robecca, a pesar de sus temores, comenzó a aceptar el futuro y las tecnologías modernas, entendiendo que, aunque sus engranajes eran importantes, lo que realmente importaba era el amor que compartían. Y T/N, aunque seguía siendo una alienígena reservada, descubrió la belleza de un corazón que, aunque mecánico, latía con fuerza por ella.
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Monster High - One shots
Fanfiction¡Bienvenidos a este one-shots de Monster High! Espero que les gusten estás minis historias de cada uno de estos personajes. ¡Espero que le gusten!
