Capítulo 116

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Malala Lorenzo.
Viernes 4 de Febrero. 22.00
°
Mi madre se pone en pie para ir al baño, Jesús mira de nuevo su teléfono y mi padre entra a pedir otra cerveza dejándonos solos, joder ¿por qué te compaginan tan bien?
~
-Aún no me has dado un beso. -susurra poniendo su mano en mi pierna.
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Encojo los hombros mirando a otro lado.
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Agarra levemente mi barbilla y se acerca a mis labios, solo permito que deje un simple besito pues me aparto, coje aire y enreda sus dedos en mi cabello.
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-¿Qué son las pastillas que he encontrado en el cajón de tu mesita? -pregunta susurrando dulce.
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Suspiro mientras él coloca su otra mano sobre mi pierna, cerca de mi ingle.
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-Para poder descansar mejor. -digo seria.
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Pega nuestras frentes, en este instante se arrepiente, pero todo es para nada.
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-¿Por qué no sabía nada? -pregunta.
-No quería que te preocupases, tienes muchas cosas en la cabeza. -reprocho.
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Suspira soltando el agarre de mi pierna y baja la cabeza levemente aún con sus dedos en mi cabello.
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-Es algo que necesito hacer. -susurra.
-Tú verás. -aseguro.
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Me mira.
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-Te amo Malala, te lo juro. -suspira.
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Asiento alejandome de su agarre y miro a Rosa, la cual duerme sobre su carrito como la bebé que es.
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-Me has dado a lo mejor de mi vida, no sabría como agradecerte eso bebé, me has cambiado la vida. -dice con la voz cortada.
-Sabes que lo estás haciendo mal y no pones remedio. -lo miro seria.
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Acaricia mi mejilla.
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-Necesito hacerlo. -insiste.
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Encojo hombros y se lanza a mis labios con suavidad, me besa lento pues se lo permite ya que joder si, lo amo, lo amo y esta situación me puede por completo.
Muerdo su lengua intentando cortar la tensión por este instante y protesta en broma.
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-¡Te has pasado! -bromea.
-Controlala más. -muerdo su labio.
-No puedo controlarla contigo. -rie besandome.
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La bebé llora y suspiro alejandome de sus labios para cogerla en brazos. Mi padre se sienta hablando con Jesús y a los dos minutos mi madre toma nuevamente asiento ¿Qué hago? Si me voy hundo a Jesús pero aquí, tal y como está la situación, me hundo yo.

La rosa negra Donde viven las historias. Descúbrelo ahora