Capítulo 120

5.2K 202 0
                                        

Malala Lorenzo.
Jueves 10 de Febrero. 22.00
°
Bajo las escaleras acomodandome el cabello viendo a mi bebé dormida en la cuna del salón mientras que Jesús pone los platos, sonrio tierna y me mira.
~
-Joder, no me daba tiempo. -protesta.
~
Agito la cabeza, se acerca a mi y me tenso.
~
-¿Puedo besarte? -susurra.
~
Miro al suelo cogiendo aire y asiento. Sus dedos se enredan en mi cabello, cierro los ojos entreabriendo los labios dispuesta a los suyos y siento su lengua mojar mis labios levemente.
~
-¿Qué hago sin tus besos? -pregunta.
-Jesus... -murmuro.
~
Me besa lentamente, su lengua busca a la mia chocando y ambos sonreímos, me aferro a su nuca girando levemente el rostro y sonrie en cuanto se separa de mi.
Me siento frente a él viendo la cena que ha preparado y sonrio.
~
-¿Cómo sabes hacer comida china? -pregunto riendo.
-Aprendí hace poco, cuando me enteré que te flipaba. -confiesa.
~
Sonrio comiendo del arroz y, aunque nos mantenemos en silencio toda cena, noto poquísima tensión, él se dedica a comer y mirarme todo el rato mientras yo deboro todo lo delicioso que ha preparado, maldito Jesús, joder, que bien ha cocinado siempre.
~
-¿Cuando te vas? -rompe el silencio.
~
Lo miro tensa y encojo los hombros.
~
-En estos días. -murmuro.
-¿Puedo saber dónde? -pregunta.
-Cuando esté sabrás dónde. -contesto sin mirarlo.
-Sí te incomodo puedo dormir en el sofá. -cambia de tema con la voz cortada.
~
Agito la cabeza y me mira.
~
-Me quedaré la noche recogiendo. -comento.
~
Niega y agarra mi mano sobre la mesa.
~
-Debes descansar bebé. -susurra.
-Llevo diciéndote eso meses y tú jamás me hiciste caso. -reprocho.
~
Aparta suavemente la mano y asiente.
~
-¿Tengo oportunidad de recuperarte? -pregunta rompiendo a llorar.
~
Encojo los hombros poniendome en pie, me acerco a la cuna del salón donde Rosa duerme y noto sus manos agarrar mi cintura por atrás.
~
-Gracias. -murmura una vez más.
-Gracias a ti. -comento dulce.
~
Niega hundiendose en mi cuello y sonrie al notar mi piel erizarse.
~
-Avisame cuando te vayas. -suplica.
-Prefiero que no. -confieso.
~
Me gira y acaricia mi mejilla.
~
-Quiero despedirme de mi hija y mi mujer. -susurra.
-Despídete de ella. -digo seria.
-Mañana tal vez cuando despierte no estés aqui ¿verdad? -pregunta.
-Nose, joder, nose, esto es duro para los dos. -digo rompiendo.
~
Me agarra los brazos y me besa a sabiendas que será la última vez que lo haga, cierro los ojos disfrutando de los labios que me quitaron la luz a mis días, los labios que me nublaron hace ya más de cuatro años y aquí sigo, loca por esos mismos labios.

La rosa negra Donde viven las historias. Descúbrelo ahora