—Me podría haber dicho ¿Verdad? —murmuró Harry mirando a su madre, con una expresión entre sorpresa y molestia.
Anne desvió la mirada antes de responder. —Yo... no lo sé, hijo —respondió con cautela, evitando el contacto visual.
Harry frunció el ceño, procesando la información. —Él me conocía, te conocía a ti... él —sus palabras se cortaron, revelando su desconcierto.
El padre de Harry intervino con una pregunta directa. —¿Lo habrías contratado si supieras que él te conocía?—
Harry vaciló antes de responder, su mente luchaba con las implicaciones de la revelación. —Yo... yo no lo sé. Fue Jeff quien lo encontró. Después de... ya saben, el tema de Jeremy, tuvimos que buscar un fotógrafo rápidamente.—
Anne trató de suavizar la tensión. —Louis no es Jeremy, Harry. No debes preocuparte por eso.—
La frustración de Harry se reflejaba en su rostro mientras se pasaba la mano por el cabello. —Lo sé, ¡mierda! —exclamó, sintiendo el peso de la situación.
El padre de Harry intervino con un tono más suave. —No le gruñas a tu madre.—
—Lo siento— se disculpó en un susurro, su mirada reflejaba una mezcla de arrepentimiento y preocupación.
Anne, con su característica calma materna, murmuro —Louis no es Jeremy, Harry. No permitas que el pasado te afecte en el presente —le recordó con ternura.
Harry asintió, dejando escapar un suspiro cargado de emociones. —Lo sé, mamá. Me disculpo —respondió, reconociendo la importancia de dejar atrás el peso del pasado.
Mark, con su sabiduría paterna, intervino con palabras de aliento. —Lo importante es que Louis está haciendo un gran trabajo. No dejes que preocupaciones innecesarias te impidan reconocer su talento y dedicación.—
Harry asintió con determinación. —Lo sé —afirmó—. Debería hablar con él. —
La mirada de Anne se suavizó con compasión mientras hablaba. —Solo sé amable, ¿sí? Louis es un gran omega, lo sé... y si aceptó este trabajo, fue porque lo necesitaba. Tal vez sea mucho más doloroso para él que para ti.—
—¿Por qué sería más doloroso para él? Él fue quien mintió, podría despedirlo —replicó Harry, con una nota de frustración en su voz.
—Imagínate que el alfa al que casi admirabas mientras crecías no te recuerde, Harry. Tal vez para ti, Louis fue insignificante. Eras mucho mayor que él y ya tenías planes para el futuro. Pero nosotras, las madres, sabemos cómo es ver a un omega enamorado de alguien imposible. Así que sí, él debe estar dolido.—
La habitación quedó en silencio por un momento mientras todos reflexionaban sobre las palabras de Anne. El peso de la situación se hizo palpable en el ambiente, y Harry se encontró luchando con sus propias emociones.
Finalmente, Harry suspiró y asintió lentamente. —Entiendo... intentaré hablar con él de manera amable.—
Anne le sonrió con ternura y le dio un beso en la mejilla. —Eso es todo lo que pedimos, cariño. Trata de entender su perspectiva.—
Mark le dio una palmadita en la espalda a Harry. —Estoy seguro de que lo resolverás, hijo. Y recuerda, siempre hay espacio para el perdón y la comprensión.—
Con un nudo en la garganta, Harry se preparó para enfrentar la conversación con Louis, sintiendo la presión de la responsabilidad sobre sus hombros.
Harry se levanta de la cama y pregunta con precaución: —¿Creen que esté dormido?
—No lo sé, pero seguro que estará encantado de verte —responde Desmond desde la sala de estar.
Harry sale de la habitación en busca de Louis, con pasos cuidadosos para no perturbarlo en caso de que esté descansando.
Caminó por los pasillos hacia la habitación donde se hospedaba Louis, tocando la puerta y no recibiendo respuesta hasta cuando tocó por tercera vez. La puerta se abrió lentamente, revelando a Lottie, cuya expresión cansada sugirió que había sido interrumpida en pleno sueño.
—Lo siento, ¿estabas durmiendo? —cuestionó Harry, con una leve expresión de disculpa en su rostro.
Lottie abrió los ojos, parpadeando con lentitud y pasando sus manos sobre su rostro adormilado.
—Yo... lo siento, sí, estaba durmiendo —rió, tratando de recobrar la compostura.
—¿Louis está dormido? —preguntó Harry, esperando una respuesta.
—Él no, debe estar en el buffet comiendo chocolate o algo así. Se fue hace un par de horas —respondió Lottie, con un bostezo involuntario escapándose de sus labios.
Harry asintió, agradeció a Lottie y se dirigió hacia el buffet del hotel. Al entrar, buscó a Louis con la mirada entre la multitud de personas que desayunaban. Finalmente, lo encontró en un rincón, absorto en su propia lectura y disfrutando de una taza de café. Se acercó lentamente, notando cómo el aroma del café y el murmullo de la gente llenaban el ambiente.
—¿Louis? —llamó Harry, acercándose a la mesa del omega.
Louis levantó la vista de su libro, sorprendido por la presencia del alfa.
—¿Me puedo sentar, por favor?— Harry susurra con una mezcla de arrepentimiento y timidez, y Louis asiente. —Lo siento, ¿sí? Fui un imbécil.—
Louis baja la mirada por un instante antes de responder. —Yo-yo lo siento, fui yo el que mintió. Debí haberte dicho, o tal vez... no debí aceptar el trabajo. No debí haberlo aceptado en primer lugar. — Su voz lleva un tono de pesar mientras se escucha el eco de la confesión en el aire tenso entre ellos.
—Lo siento, Louis. No quería que las cosas fueran así —murmura, buscando las palabras adecuadas para expresar su arrepentimiento.
Louis exhala lentamente, tratando de contener las emociones que amenazan con desbordarse. —Yo también lo lamento, Harry. No deberíamos estar en esta situación.
Ambos permanecen en silencio por un momento, sintiendo el peso de lo que no se dijo durante tanto tiempo.
Harry busca los ojos de Louis con sinceridad.
—Yo quiero que te quedes, Lou. En la gira —informa, su voz llena de convicción.
—¿En serio? —Louis levanta la mirada, sorprendido por la propuesta.
—Sí, en serio. Eres el mejor fotógrafo que he conocido —asegura Harry, con una sonrisa sincera—. Quédate... si tú quieres, claro.
—Yo... sí, es un gran trabajo. No te daré problemas, lo juro —responde Louis, sintiendo cómo su corazón late con fuerza contra su pecho.
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Erotic Melancholia
RomanceHarry Styles se había convertido en la estrella pop del momento, con una voz angelical y una apariencia divina. Louis Tomlinson, un fotógrafo talentoso, recibió la oportunidad de su vida: ser el fotógrafo oficial de la nueva gira de Harry. Para Loui...
