El aire fresco de la noche acariciaba la piel de Louis mientras se acurrucaba en la pequeña terraza del hotel, sus piernas recogidas contra su pecho en una postura de autoabrazo. El silencio entre él y Zayn era cómodo, roto solo por el ocasional sonido de las inhalaciones de Zayn mientras fumaba su cigarrillo. Una semana completa había pasado ya, llena de shows intensos, agotadores entrenamientos, interminables ensayos, y las constantes grabaciones para la película. En medio de todo, el cortejo de Harry había sido una constante, una mezcla de momentos dulces y complejos que solo añadían más capas a la relación entre ambos.
Y luego estaba Zayn. Siempre presente, silencioso pero firme, brindando a Louis una compañía invaluable cada vez que Harry tenía que irse, cada vez que las responsabilidades los separaban, aunque solo fuera por unas horas.
Zayn exhaló el humo, dejándolo flotar en el aire nocturno antes de que el viento lo dispersara. Su mirada se mantuvo fija en la distancia, pero su mente estaba claramente enfocada en Louis.
—¿Tu celo está por venir? —preguntó de repente, su voz baja pero directa, como si fuera una cuestión que llevaba tiempo queriendo plantear.
Louis, con la cabeza apoyada en sus rodillas, asintió ligeramente. Parecía perdido en sus pensamientos, sus ojos reflejando una mezcla de emociones que solo Zayn podría reconocer.
—Falta un par de semanas todavía —respondió finalmente, su voz tan suave que casi se la llevó el viento.
Zayn asintió, apagando el cigarrillo en el cenicero de la mesa cercana. La preocupación en sus ojos se intensificó al escuchar la respuesta, pero él mantuvo su tono neutral, aunque lleno de calidez.
—¿Harry lo sabe?
Louis levantó la vista para encontrarse con los ojos de Zayn, la vulnerabilidad que rara vez mostraba ahora claramente visible. Asintió de nuevo, sus labios temblando apenas antes de responder.
—Nuestro celo está sincronizado —reveló, con un tono que intentaba ser casual, aunque el peso de la confesión lo hacía temblar.
La revelación hizo que Zayn frunciera el ceño levemente, su preocupación se volvió más palpable. Sabía lo que significaba para Louis tener su celo sincronizado con Harry; era un vínculo que no podía ignorarse, un lazo que los unía de manera mucho más profunda.
—¿Lo volverás a pasar con él? —preguntó Zayn, su voz cargada de una preocupación genuina. Conocía a su amigo lo suficiente como para saber cuánto le afectaban estas decisiones.
Louis apartó la mirada, sus dedos jugueteando nerviosamente con el dobladillo de su buzo, como si ese pequeño gesto pudiera calmar el torbellino de emociones en su interior.
—Yo... em... no lo sé, tal vez... no sé —respondió, con una honestidad que casi dolía. La incertidumbre era palpable, casi tangible en el aire entre ellos.
Zayn suspiró, moviéndose un poco más cerca de Louis. Apagó su cigarrillo y se giró hacia su amigo, sus ojos serios y llenos de empatía.
—Lou... —comenzó, intentando encontrar las palabras adecuadas para lo que estaba a punto de decir.
—Tú sabes lo doloroso que fue mi celo solo, luego de Harry... y todo lo que sucedió —confesó Louis, su voz quebrándose al recordar esos días oscuros. Era un recuerdo que aún lo perseguía, la sensación de abandono, el dolor físico y emocional que había experimentado al atravesar su celo sin Harry a su lado.
Zayn asintió lentamente, sus ojos suavizándose con la comprensión. Recordaba con claridad esos días, cuando Louis había estado solo y vulnerable, cuando había sido testigo del daño que la ausencia de Harry había causado en su amigo.
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Erotic Melancholia
RomansaHarry Styles se había convertido en la estrella pop del momento, con una voz angelical y una apariencia divina. Louis Tomlinson, un fotógrafo talentoso, recibió la oportunidad de su vida: ser el fotógrafo oficial de la nueva gira de Harry. Para Loui...
