En una ciudad llena de recuerdos donde pequeñas acciones las llevaron hasta ese momento. Amores y corazones rotos, el punto más alto de la felicidad y la más profunda de las tristezas.
Algo que nunca olvidarán.
-No he logrado dormir bien... Pregun...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
26 de julio del 2022
Un par de días libres después de una oleada de problemas y situaciones incómodas se veía como algo justo, el problema es que no le había avisado a nadie que había decidido tomar aquellas mini vacaciones por mi cuenta.
No se trataba del simple hecho de querer estar tranquila en casa, sino que cada vez era más difícil levantarme de la cama o si lo lograba, ir al trabajo.
¿Qué si estaba triste? ¡Qué va! Solo estaba algo preocupada por mis contratos, pero mientras tuviera mi nombre y apellido por delante, una buena figura y mi linda personalidad que todos aman, seré la misma Kim Minnie que todos los medios y marcas adoran.
Después de una mañana normal y aburrida, decidí darle algo de color y diversión con un poco de lo nuevo que Yuqi me había dado hace poco.
Aún no me acostumbraba del todo a la cocaína como lo estaba con la marihuana, pero la rapidez de su efecto y la energía que me daba, era suficiente para querer seguir consumiendola. Después de un par de semanas, creía que ya sabía controlarme después de esnifar un par de rayas, así que no tenía de qué preocuparme.
Tenía energía y aburrimiento, así que, ¿Por qué no adelantar un poco de trabajo?
Decidí vestirme, maquillarme y tomar mi bolso para ir en camino a Mizuki. Tenía un par de grabaciones pendientes a las cuales había faltado, pero, ¡Debían entenderme! Había sido una semana difícil, especialmente después de la detención de Miyeon que, gracias al cielo, no fue a mayores.
Llamé a mi chófer y después de un corto viaje, llegué a la empresa, lugar donde me encontré con los camarógrafos y fotógrafos que estarían trabajando ese día, ¡Se alegraron cuando me vieron! ¿O tal vez estaban decepcionados? ¿Enojados? No lo sé, pero lo importante es que la estrella que tanto aman los consumidores de Mizuki, había llegado.
A trabajar.
[...]
Escuché el sonido de la puerta de mi oficina, así como el comunicador, donde se transmitía la voz del chico que pedía permiso para entrar a la oficina.
—Presidenta Yeh, soy Yoonsu, el director de los comerciales. Necesito hablar con usted, ¿Podría?
—Pasa. — respondí y presioné el botón que abría la puerta de la oficina.
El chico caminó con vergüenza hasta sentarse delante de mí.
—¿Sí? ¿Qué necesitas? — pregunté mientras seguía firmando un par de documentos en los cuales venía trabajando hace un par de horas.
—Es para hablar sobre Kim Minnie. — explicó, aquello llamó mi atención al instante.
—¿Qué pasó con ella? ¿No vino tampoco hoy? — pregunté, centré toda mi atención en el chico, dejando de lado los documentos en los que trabajaba.