XCIII

25 4 2
                                        

08 de agosto del 2022

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

08 de agosto del 2022

2:34 PM

Levantarse de la cama nunca había sido tan difícil. 

Quité las sábanas de encima de mi cuerpo e intenté abrir mis ojos aún dormidos después de una larga noche de insomnio, con pocas horas de sueño y con muchas horas sobre la cama. 

Aún dolía mi cabeza, dolor que se había mantenido durante la mayor parte de la noche, volviendo en algunas ocasiones como un dolor intenso, luego desvaneciéndose como una sensación lejana, pero existente. También existía el dolor muscular que había llegado después de dormir en mala posición, la molestia en mi cuello siendo la peor de todas. 

Con dificultad, me levanté de la cama y extendí mi brazo, apagando la alarma que había pospuesto diez veces ya. Decidí quitar la alarma después de hartarme del sonido odioso, por lo que levantarme ya era mejor que seguir escuchando eso. 

Tomé mi teléfono y miré en las notificaciones, con la esperanza de tener algún mensaje de Soyeon. Quería saber cómo estaba, quería hablarle, pero mis intentos por comunicarme con ella habían sido completamente en vano, Soojin me había bloqueado y Shuhua también, así que intentar hablarle a ellas era imposible. 

Tomé la botella de soju que había dejado a medio tomar sobre la mesita de noche, siendo la tercera botella que había abierto la noche anterior. Tomé un par de tragos de la bebida que quemaron en mi garganta, la bebida estaba caliente, pero eso no importaba. 

Caminé hasta la sala, mirando la cocina y pensando sobre que podría funcionar como desayuno —ignorando el hecho de que ya eran las dos de la tarde—, así que me acerqué al refrigerador, mirando que podía servir que fuera rápido y que no requiriera cocinar nada, no tenía ánimos para eso.

Tomé dos rebanadas de pan, dos lonjas de jamón y mantequilla. Coloqué el jamón frío sobre el pan también frío y cerré el sándwich con la otra rebanada de pan con mantequilla untada.

No era suficiente para una dieta correcta, pero sí para no desmayarme durante el día, era lo único que necesitaba. 

Comí de mala gana, seguí tomando del soju caliente y cuando ya había acabado la botella y el sándwich, decidí regresar a la cama y dormir, si era posible, hasta el día siguiente. 

Cuando me volví a tirar en la cama, tomé mi teléfono y entré al chat de Soyeon. Había unos veinte mensajes míos, todos recibidos, pero ninguno leído. Estaba desesperada, necesitaba hablarle, quería pedirle perdón, pero la chica no parecía tener intención de contestar. 

¿Será que...? 

Una idea se instaló en mi cabeza en el momento que mantuve en mi mente a la coreana. 

Era momento de tomar acciones, al menos para que sea capaz de decirme algo, incluso si aquello era doloroso, pero la incertidumbre de no saber absolutamente nada de ella era lo que me estaba matando en ese momento.

𝗔𝗻𝗱 𝘁𝗵𝗲𝗻, 𝒂𝒍𝒍 𝑓𝑒𝑙𝑙 𝐚𝐩𝐚𝐫𝐭  » (𝑮)ɪ-ᴅʟᴇDonde viven las historias. Descúbrelo ahora