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11 de octubre del 2022

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11 de octubre del 2022

9:27 PM

La fiesta estaba en su punto más alto cuando entramos, la música vibrando en el aire como una corriente eléctrica, luces de colores estallando en destellos que daban a todo un aire irreal. A pesar del calor del lugar, un escalofrío recorrió mi espalda, no era miedo ni ansiedad, era esa sensación de estar en un lugar donde no pertenecía del todo, pero al que estaba dispuesta a adaptarme por esta noche.

Miré a Soojin y Shuhua a mi lado. Shuhua, como siempre, mantenía su expresión neutral, pero su mirada se movía de un lado a otro, analizando el ambiente, mientras que Soojin ya parecía estar en su ambiente, con una sonrisa despreocupada y la energía de quien estaba lista para enfrentar una noche divertida.

—¿Lista para esto? —preguntó Soojin, arqueando una ceja con su tono calmado, aunque en sus ojos había una pizca de duda.

Le di una sonrisa pequeña, casi desafiante, como si tuviera algo que demostrar.

—Más que lista.

No era completamente cierto, pero me lo repetí como un mantra.

Nos abrimos paso entre la multitud hasta la barra, esquivando a grupos de personas que hablaban, reían y bebían sin preocupación. La música era fuerte, el aire estaba impregnado del aroma dulce de perfumes caros mezclados con el inconfundible olor del alcohol y algo más fuerte flotando en el ambiente.

Soojin pidió un par de tragos sin preguntar y cuando me pasó uno, lo tomé sin dudar. El líquido quemó un poco al bajar por mi garganta, pero me gustó la sensación.

—¿Por qué tengo la sensación de que terminarás más borracha que yo? —le dije a modo de broma con una sonrisa, dándole otro sorbo.

—Porque me conoces —respondió con su habitual tono seco antes de dar un trago largo.

Shuhua, por su parte, ya estaba metida en una conversación con un desconocido, un hombre de traje que parecía tan refinado e importante como lo era la empresaria. Yo solo me apoyé contra la barra, observando el mar de caras conocidas. La industria del entretenimiento en Corea era más pequeña de lo que parecía, reconocí a varios idols, productores y personas con las que había cruzado caminos en diferentes momentos de mi carrera: Jackson Wang revoloteaba entre la gente, Bibi me saludó con ánimos poco tiempo después, Aiki y yo compartimos miradas y una sonrisa suave, y así pasó con varias personas más durante la noche.

Poco a poco, me fui alejando de Soojin y Shuhua sin darme cuenta, deslizándome entre la multitud como si hubiera algo en el ambiente que me empujara en otra dirección. Me detuve solo cuando mis ojos se encontraron con alguien que no esperaba ver.

Chungha.

El impacto fue inmediato, no porque hubiera algo incómodo entre nosotras, sino porque simplemente no la había visto en mucho tiempo. Seguía igual de hermosa, con esa presencia elegante que la hacía destacar incluso en una sala llena de gente atractiva. Su cabello largo caía en ondas perfectas sobre sus hombros, y su vestido negro de tela ajustada resaltaba su figura de manera impecable, con un corte que dejaba al descubierto uno de sus hombros de forma sutil pero seductora. Se veía tan segura de sí misma como siempre, con un aura de alguien que sabía exactamente quién era y qué quería.

𝗔𝗻𝗱 𝘁𝗵𝗲𝗻, 𝒂𝒍𝒍 𝑓𝑒𝑙𝑙 𝐚𝐩𝐚𝐫𝐭  » (𝑮)ɪ-ᴅʟᴇDonde viven las historias. Descúbrelo ahora