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15 de septiembre del 2022

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15 de septiembre del 2022

Lo primero que hice esa mañana fue encender un cigarrillo, no porque fuera fumadora habitual —al menos, hablando de tabaco—, sino porque últimamente necesitaba cualquier distracción que me hiciera sentir menos atrapada en mi propia cabeza. El humo se elevó lento y espeso en mi habitación desordenada, y por un momento, me quedé observándolo como si me diera alguna respuesta.

No la daba, obvio, era solo humo lleno de compuestos químicos que me podían producir cáncer si seguía así, pero en ese momento se sentía como si eso ni siquiera importara.

Me dejé caer sobre la cama, sintiendo el peso de los últimos días aplastándome. Minnie probablemente seguía recuperándose, Soyeon seguramente me odiaba, Soojin estaba lidiando con todo a su manera, y yo... yo solo quería un respiro. No con las chicas, no con alguien que estuviera involucrado en toda esta mierda, quería algo de normalidad, quería sentir que no estaba condenada a vivir en esta especie de limbo emocional.

Fue ahí cuando se me ocurrió llamarla.

Busqué su contacto en mi teléfono y marqué. El tono sonó varias veces antes de que su voz despreocupada llenara mis oídos.

Yuqi ¿Qué sucedió? —preguntó Yena con su típica energía y tono, esperaba cualquier mala noticia, algún problema en el que me haya metido o cualquier cosa de la que necesitara su ayuda. Me imaginé su cara de sorpresa al ver mi nombre en la pantalla.

—¿Tienes planes hoy? —pregunté, directa, no tenía ganas de rodeos.

Uh... no realmente. ¿Por? ¿Quieres ir a alguna fiesta o qué? Te recuerdo que es jueves —Su tono era relajado, como siempre. No tenía ni idea de todo lo que había pasado, me di cuenta en ese instante de que ella aún me veía como la Yuqi de siempre, la que solo la llamaba para salir de fiesta o hacer alguna estupidez.

—No, nada de eso, solo quiero... pasar el rato, charlar, no sé, algo tranquilo.

Hubo un breve silencio antes de que Yena soltara una carcajada.

¿Tú? ¿Algo tranquilo? ¿Qué te pasó? —preguntó, en medio de una broma, pero con un toque de curiosidad genuina.

—Nada, ¿Vienes o no? —No tenía ganas de dar explicaciones, solo quería que viniera y me distrajera un poco.

Está bien, está bien. Voy en un rato, pero me debes una explicación, Song Yuqi, esto es muy raro —dijo, divertida.

Colgué y solté un suspiro. No sabía si esto era una buena idea, pero cualquier cosa era mejor que seguir sola en mi habitación, dándole vueltas a cosas que no podía cambiar, al pasado que ya no tenía ningún sentido aferrarme.

Me levanté para recoger un poco el desastre que tenía en la sala. No quería que Yena viera en qué estado estaba realmente, porque si había algo que aprendí en estos días, era que la gente se daba cuenta de la mierda en la que estabas metida cuando tu casa reflejaba el desastre que llevabas dentro.

𝗔𝗻𝗱 𝘁𝗵𝗲𝗻, 𝒂𝒍𝒍 𝑓𝑒𝑙𝑙 𝐚𝐩𝐚𝐫𝐭  » (𝑮)ɪ-ᴅʟᴇDonde viven las historias. Descúbrelo ahora