En una ciudad llena de recuerdos donde pequeñas acciones las llevaron hasta ese momento. Amores y corazones rotos, el punto más alto de la felicidad y la más profunda de las tristezas.
Algo que nunca olvidarán.
-No he logrado dormir bien... Pregun...
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01 de noviembre del 2022
Volver a la normalidad.
Era más fácil decirlo que hacerlo, pero, joder, tenía que seguir intentándolo.
No podía seguir en el mismo agujero negro en el que había estado las últimas semanas. No quería ser la versión de mí misma que pasaba los días encerrada, apagada, sin ganas de nada. Quería ser la Yuqi de antes, la Yuqi que todos conocían.
Así que, cuando confirmé mi regreso a A Cocktail's Night with Song Yuqi a mis productores después de unas semanas de descanso repentino, me propuse hacerlo con todo el ánimo posible. Nada de caras largas, nada de silencios incómodos, nada de estar solo por estar.
Sería la Yuqi de siempre.
El set del programa seguía igual que siempre: la mesa de mi lado iluminado con luces tenues, el sillón grande que recibiría a mis invitadas de hoy y el equipo corriendo de un lado a otro, asegurándose de que todo estuviera listo. Yena fue la primera en notarme cuando llegué.
—¡Mira quién volvió con ganas de beberse todo el bar! —bromeó, acercándose con su sonrisa burlona de siempre.
Rodé los ojos con fingida molestia.
—Por supuesto, y tengo la ventaja de que aquí no debo pagar la cuenta.
Yena soltó una carcajada y me dio un golpe suave en el hombro.
—Ya en serio, te ves diferente.
—¿Diferente?
—Sí... mejor.
Abrí la boca para contestar, pero ella se adelantó, levantando una ceja con diversión.
—No me mires así. Sabes que estuviste apagada las últimas veces que viniste. Hoy pareces más... como tú.
Quise responder con una broma, con algo sarcástico, pero la verdad es que sus palabras me hicieron sentir bien.
Porque, aunque era consciente de lo que estaba intentando hacer, escuchar que se notaba, me hacía sentir que, tal vez, podía lograrlo.
—Bueno, tenía que volver a la normalidad en algún momento —dije con una sonrisa ladeada.
Yena me miró un segundo más y luego asintió.
—Me alegra, Yuqi, en serio.
Después de eso, pasamos a ensayar.
Las chicas de ITZY ya estaban allí, y el ambiente se sintió cómodo desde el inicio. Charlamos un poco mientras revisábamos las preguntas del guion, y para cuando comenzamos a practicar, todo fluyó con naturalidad.
Bromeamos, nos reímos, incluso improvisamos algunas respuestas que probablemente saldrían en el programa, cosa que no podía evitar hacer durante el show, porque improvisar seguía siendo mi marca personal, por más que podría molestar al director.