CXX

15 3 2
                                        

29 de octubre del 2022

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

29 de octubre del 2022

Esa mañana, mientras terminaba algunos asuntos en la oficina, marqué el número de Jian sin pensarlo demasiado después de un impulso que me llevó a tomar una decisión.

Escuché el tono que repicaba en el altavoz mientras revisaba distraídamente unos documentos, con la mirada fija en el vidrio de la ventana. La ciudad seguía moviéndose como siempre, pero dentro de mí, algo se sentía diferente.

¿Sí? —su voz resonó al otro lado de la línea, firme como siempre.

—Nos reuniremos hoy, nos vemos esta noche en la bodega —dije sin rodeos—. Ya sabes dónde.

Hubo un breve silencio.

Entendido.

Colgué sin despedirme.

Sabía que no haría preguntas. Jian entendía que cuando le pedía que nos viéramos de esa manera, no era por algo sin importancia.

El punto de encuentro era uno que usábamos de vez en cuando: una bodega en las afueras de la ciudad, lejos de cualquier ojo curioso. Nos habíamos reunido allí incontables veces para discutir temas delicados, tomar decisiones importantes o simplemente para alejarnos del caos.

Cuando llegué, Jian ya estaba ahí, apoyado contra su coche, con los brazos cruzados, la mirada baja y un cigarro entre los labios.

Al verme, exhaló el humo lentamente antes de hablar.

—De nuevo una reunión repentina de este estilo —murmuró.

—Las cosas han estado cambiando, Jian.

Me acerqué, apoyándome en el auto junto a él. Durante unos segundos, ninguno habló. Solo se escuchaba el viento moviendo las hojas secas en el suelo y el leve sonido del cigarro entre sus dedos.

—¿Y bien? —preguntó sin mirarme.

Respiré hondo antes de decirlo.

—Voy a dejarlo, ya no seré Lupus Major.

Jian no reaccionó de inmediato, dio otra calada profunda y soltó el humo en una lenta exhalación.

—Eso ya me lo habías dicho.

—Ahora sé cómo hacerlo.

Finalmente, giró su rostro hacia mí, sus ojos oscuros analizándome con detenimiento.

—Te escucho.

Lo miré de frente, sin titubeos.

—Voy a dejarlo todo, y tú vas a tomar mi lugar.

El viento sopló entre nosotros, pero Jian se quedó inmóvil.

No dijo nada.

Solo me observó.

𝗔𝗻𝗱 𝘁𝗵𝗲𝗻, 𝒂𝒍𝒍 𝑓𝑒𝑙𝑙 𝐚𝐩𝐚𝐫𝐭  » (𝑮)ɪ-ᴅʟᴇDonde viven las historias. Descúbrelo ahora