En una ciudad llena de recuerdos donde pequeñas acciones las llevaron hasta ese momento. Amores y corazones rotos, el punto más alto de la felicidad y la más profunda de las tristezas.
Algo que nunca olvidarán.
-No he logrado dormir bien... Pregun...
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12 de julio del 2022
10:12 AM
El molesto sonido de la alarma volvió a sonar durante esa mañana y el ruido retumbó en mi habitación después de haber apagado dos veces antes, tres contando esta ocasión. Había pasado una noche un poco difícil, me había costado dormir, dando vueltas una y otra vez sobre la cama para ser capaz de conciliar el sueño, así que ignorar la alarma un par de veces antes de irme a trabajar había sido la mejor opción que había podido tomar, incluso si lucía como una decisión irresponsable de mi parte.
Tenía que trabajar, aún había un par de responsabilidades por delante en mi agenda para este día, pero mi sueño reparador era lo más importante, si no, ¿Cómo me mantenía en forma y con buena actitud delante de las cámaras?
De otra manera, no podría transmitir aquella mirada que debía darle a las cámaras para la portada de la revista de ese mes.
Me levanté, ahora sí, apagando el reloj que sonaba insistentemente a un lado de mí para evitar que la alarma se pospusiera nuevamente. Me sentía un poco cansada, pero nada que un buen desayuno no pudiera arreglar.
Me dirigí a la cocina y rápidamente, decidí preparar algo sencillo para reponer mis energías. Tomé un par de rebanadas de pan, cociné un par de huevos revueltos y tomé del jugo de naranja de la nevera que tenía desde el día anterior. Ya que iba tarde al trabajo, lo mejor era que me apresurara.
Pensaba que, a pesar de ir tarde, era una de las modelos más imprescindibles de la empresa, por no decir que la más importante —cosa que creía cierta—, así que, así el staff tuviera que esperar por mí un ratito antes de que llegara, ellos serían conscientes de que era importante mantenerme allí, así que no me importaba mucho llegar una o dos horas tarde, encontraría alguna excusa.
Después de tomar el desayuno, decidí vestirme. Mi mejor opción era ponerme algo de ropa sencilla, ya que al llegar a la sesión de fotos, tendría que cambiar mi vestuario por el elegido de este mes. Siendo inicios de julio, la revista iba a cambiar de portada para este mes, utilizando un concepto diferente adecuado a la estación, épocas festivas o demás cosas que representaran al mundo durante ese mes. El concepto de este mes era uno más elegante —esperaba por este concepto hace meses—, así que me emociona bastante trabajar en él.
Prácticamente, ya estaba lista para salir, pero comencé a sentir la ansiedad llegar hasta mí y sabía a qué se debía. Sabía que aquello no era lo correcto y que tal vez estaba llegando a un punto que no podía controlar —aquello siendo un pensamiento fugaz que intentaba evitar a toda costa—, pero prefería pasarlo por alto ahora y no preocuparme, era lo mejor que podía hacer, sabía que no iba a resolver las cosas de un día para otro, así que dejarme llevar antes las sensaciones, al menos por hoy, no sería algo demasiado malo.
De todas maneras, dicen que la vida está para vivirla y eso hacía, podré superar todo esto.
Caminé hasta la mesita de noche a un lado de mi cama, lugar donde guardaba todas mis cosas, digamos que... especiales. Saqué la bolsa de plástico con el polvo blanco, tomé la tarjeta de crédito vieja que tenía junto a ella y la bandeja de plata que también guardaba para estas ocasiones en específico.