Capitulo 144: Nadie se Rinde

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El sonido del comunicador cortó el aire tenso en la sala de mando de la flota de la Federación Humana. Almirante Tarkov, con la mirada fija en el vasto holograma de Ryloth que flotaba frente a él, procesaba la situación en tiempo real. La victoria en la capital era solo un respiro. Sabía que la Confederación no se rendiría fácilmente y que aún quedaban sectores de la ciudad que requerían refuerzos inmediatos. A pesar de que el ataque orbital había sido devastador, la Confederación aún mantenía una presencia considerable en las zonas periféricas de la capital.

Era hora de garantizar que la victoria terrestre fuera total y, al mismo tiempo, proteger a los civiles de la carnicería que continuaba en los frentes más cercanos. Mientras su mente calculaba cada movimiento, Tarkov se giró hacia sus oficiales. En el ambiente pesado de la sala, las órdenes comenzaron a tomar forma.

—Envía tres naves de refuerzo a la capital —dijo Tarkov, su voz firme y decidida—. El Venator "Defensor", el Acclamator "Vigilante" y el Consular "Valor". Necesitamos llevar más tropas a Tormar y asegurar la evacuación de los civiles hacia las fortalezas del norte.

Los oficiales en la sala asintieron, rápidamente enviando las órdenes a las naves de la flota. Tarkov observó el progreso de la comunicación, sus ojos recorriendo el mapa tridimensional de Ryloth, cada movimiento y cada cambio de posición. El peligro de que las fuerzas de la Confederación pudieran reagrupase en algún punto y lanzar una ofensiva renovada era latente. No podían darse el lujo de relajarse.

—Que el "Defensor" se encargue de cubrir las rutas principales de evacuación. Los civiles tienen que ser trasladados con la mayor seguridad posible —continuó Tarkov, con una mirada fría que reflejaba la gravedad de la situación.

Los civiles de Tormar, asustados y atrapados por la guerra, necesitaban encontrar refugio, y las fortalezas polares del norte de Ryloth, lugares imponentes de difícil acceso, se presentaban como el único refugio seguro. Las fortalezas, conocidas por su capacidad de resistir incluso las condiciones más extremas, eran el último bastión seguro, lejos de los campos de batalla. Era crucial que los civiles, junto con los pocos suministros restantes, fueran transportados allí sin mayores complicaciones.

—El "Vigilante" se encargará de la protección mientras los civiles son evacuados —ordenó Tarkov, su mente trabajando de forma calculada—. Las defensas orbitales del "Valor" cubrirán el transporte mientras la flota de la Confederación intente reagruparse.

Las naves comenzaron a despegar, cada una con una misión crucial. El Venator sería la punta de lanza, asegurando el terreno y proporcionando soporte de fuego cuando fuera necesario. El Acclamator actuaría como el transportador de los civiles, con escuadrones de tropas de refuerzo listos para desembarcar en la capital si las líneas humanas volvían a ser presionadas. El Consular, una nave ligera pero ágil, cubriría el terreno de combate, defendiendo la evacuación y deteniendo cualquier ataque aéreo enemigo.

La operación avanzaba con rapidez y eficiencia, pero Tarkov sabía que el tiempo apremiaba. Cada minuto que pasaba era un minuto en el que la Confederación podía intentar otra ofensiva, y la situación en Ryloth seguía siendo extremadamente frágil. Sin embargo, confiaba en que la intervención de las tres naves reforzaría la defensa de Tormar y ofrecería a los civiles la oportunidad de huir hacia la seguridad, lejos de los horrores de la guerra que asolaban la capital.

Con un último vistazo a la pantalla de hologramas, Tarkov se sentó en su silla observando el holomapa del planeta y también observando la batalla orbital ante sus ojos.

La tensión en la sala de mando de la flota de Tarkov era palpable. En su rostro, las líneas de concentración se dibujaban claramente mientras observaba, con la mirada fija, el holograma de la flota enemiga que se desplegaba en el espacio profundo. La Confederación de Comercio había lanzado una ofensiva orbital masiva, una fuerza imponente que avanzaba con rapidez hacia el centro de la formación cerrada de la Federación Humana. Tarkov no tenía dudas de que la batalla que se avecinaba sería decisiva para el futuro de la guerra sobre Ryloth.

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