El espacio en torno a Kanupus ya no era negro ni silencioso. Era un infierno hirviente de acero, fuego y explosiones. Más de trescientas naves de la Confederación de Comercio se lanzaban en oleadas caóticas contra las formaciones dispersas de las fuerzas de defensa de Kanupus, mientras las estaciones orbitales, aún rugiendo con sus baterías pesadas, estallaban una tras otra bajo el implacable fuego enemigo.
No había formación. No había línea de batalla clara.
La batalla en órbita de Kanupus se había transformado en una colisión total y desordenada de naves, donde cruceros, corbetas, fragatas, cazas y cañoneras giraban, viraban, chocaban y explotaban en todas direcciones. Era una guerra de proximidad, de fuego cruzado, de muerte súbita.
Desde el puente del Venator "Espada de Kanupus", el almirante Vaylen Kors, comandante de la flota de guarnición del sistema, rugía órdenes entre explosiones y sacudidas del casco.
-¡Reagrúpense cerca del sector seis! ¡¡Cobertura a los transportes civiles en retirada!! -gritó mientras en su pantalla explotaban dos fragatas clase Consular y una de las estaciones de defensa secundarias.
Los cazas Ala-X se lanzaban como enjambres contra los cazas Buitres, cayendo por cientos mientras lograban abrirse paso hacia los cruceros enemigos. Los Ala-Y realizaban incursiones suicidas contra los nodos de mando de los Lucrehulk y Munificent, buscando abrir grietas en las líneas enemigas.
El cielo de Kanupus estaba rojo.
Cinco estaciones orbitales ya habían sido destruidas. Las explosiones eran tan masivas que los fragmentos de metal incandescente se precipitaban a la atmósfera como lluvias de meteoritos, alimentando el caos en la superficie.
Y luego, comenzó la invasión.
Miles de cápsulas de desembarco, naves de asalto, transportes blindados y barcazas de desembarco de la Confederación descendieron a través del fuego orbital, algunas vaporizadas en el trayecto, otras alcanzando su objetivo con precisión mortal.
En cuestión de minutos, varios frentes se abrieron en la superficie del planeta.
El Desierto de Rhaegon, al este, fue el primer punto de impacto. Tropas de droides B1 y B2 emergieron entre las nubes de polvo y comenzaron a avanzar sobre los puestos de avanzada humanos, aniquilando defensas automáticas y torres de vigilancia. Las compañías Centauro de infantería mecanizada humana ofrecieron resistencia feroz, montando escuadras de AT-TE y blindados ligeros, pero pronto fueron superados en número.
En las junglas de Ithraan, el combate era aún más brutal. Las fuerzas de la Confederación desplegaron droides comando BX, que con precisión quirúrgica infiltraban las líneas humanas, destruyendo generadores, torres de comunicaciones y comandos de artillería. Los cazadores de Kanupus, soldados nativos endurecidos, luchaban cuerpo a cuerpo en la maleza, plantando minas, usando trampas, y provocando incendios controlados para frenar el avance.
Pero el objetivo principal de la Confederación era uno solo.
La capital planetaria de Kanupus Vireth-Ka.
Una ciudad-fortaleza construida sobre un conjunto de mesetas rodeadas por murallas automatizadas, fortificadas por cañones orbitales, plataformas de defensa aérea, lanzadores de misiles de largo alcance y una red de escudos energéticos interconectados.
La Confederación lanzó sus mejores fuerzas: droides pesados, AATs, tanques de asedio, droidekas y escuadrones de cazas de apoyo aéreo, acompañados de varias barcazas con nodos de mando móviles.
Pero la artillería de Vireth-Ka rugió como un dios colérico.
Cañones láser pesados de saturación, torretas de plasma, campos minados guiados por IA, plataformas antigravitatorias armadas con haces de partículas: todo el poder militar del planeta se concentró en proteger la capital, y durante horas, los campos de batalla a su alrededor se convirtieron en cráteres humeantes llenos de chatarra y cadáveres metálicos.
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El Ascenso De La Humanidad
Science FictionDespués de que el mundo pasara por una terrible pandemia global la cual acabó con decenas de miles de vidas de todas las clases sociales y no solo eso si no que también el daño que dejó fue a a tal grado que dejó a decenas de países en quiebra. Las...
