➽ "Era demasiado joven para saber que lo tenía todo contigo"
Muchas cosas pueden pasar si tienes diecinueve años y una carrera musical en Hollywood. La vida como rockstar puede ser complicada si te enamoras de alguien que pertenece al mismo medio. P...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
SUEÑOS EN LA CARRETERA
Algo que Alexis amaba de las giras era la magia de la atmósfera, después de un tiempo todos caían en una rutina de ligereza y libertad, con presión y nervios, pero libres.
El bus de la gira los estaba llevando al siguiente lugar donde daría un concierto, por alguna razón decidió pasar la noche en el bus de la banda, ocupó la única cama libre en las literas para doce bajo la cama de Ruth. Y fue una locura.
Jamás se imaginó que se divirtieran tanto ahí.
Ella ocupaba un bus con Tory, Margaret y Anne, las únicas con autorización para acompañarla en ese espacio, por seguridad y para prevenir accidentes, pero esto era más divertido.
Empezando por Brita y su cuestionable té de manzanilla y terminando por los extraños juegos que tenían, aparentemente, cada noche.
—Es nuestro turno, Alex —dijo Andy motivado.
Estaban jugando adiviname, con Hotel California de fondo. Ella nunca fue admiradora de la música de los Eagles, sin embargo, caía tan bien con el ambiente que preguntó por el nombre de muchas de ellas.
Andy leyó el papelito y lo desechó, hizo raros movimientos con los brazos y dobló sus piernas un par de veces, aunque Luke y Rina parecían querer intervenir para dar la respuesta y Reggy se reía de su desentendimiento, Ruth los calló para que nadie le de la respuesta.
—¿Pero qué? —murmuró cuando empezó a mover su cuello de adelante a atrás.
—¡Vamos, Alex! Hasta Chansey lo sabe —se burló Reggy.
—¡Bu!
—El tiempo acabó.
—¡ERA UN POLLO! —gritaron Andy, Rina y Luke al mismo tiempo, el resto asintió.
—¡Eso-Eso! —suspiró rendida —Si, es obvio.
—Eres mala en esto —rio Dom.
—Ya mejorará.
Pero no lo hizo, con la excusa de pulir sus habilidades en adiviname adoptó la rutina de ir al bus de la banda y pasar la noche con ellos. Fue aprendiendo muchas cosas, desde los romances secretos entre bailarines y coristas, desconocía de muchos, hasta el embarazo adolescente de una de sus bailarinas, eso fue lo que más la sorprendió.
Alexis creía saber sobre su gente, pero no lo hacía tanto como creía.
Esas noches, ya asombrosas por los shows, se convertían en su segunda cosa favorita, con los Eagles de fondo y jugando adiviname. Tory ya no le preguntaba, solo le entregaba una mochila con lo necesario para una noche y se despedía.
Ya que no estaba confinada al bus principal, pudo ver otra cara de la gira, por ejemplo que cada vez que dejaban un condado tenían que pasar por cierta ¿Frontera? ¿Revisión? Solo tomaba unos pocos minutos y podía pasar como demora por el tráfico, pero era interesante ver a los oficiales, esos tan clichés de las películas Americanas